La muerte de Harald de Noruega ha hecho que de forma automática su hijo Haakon sea el nuevo rey del país y, en consecuencia, la hija de este, Ingrid Alexandra, se haya convertido en la heredera al trono del país nórdico. Y ese papel lo comparte ya con Leonor de Borbón en España, Isabel de Bélgica, Amalia de Holanda y Christian de Dinamarca, todos ellos en la veintena.