Gabriel Jesus está a un paso de convertirse en nuevo jugador del Barça. El delantero brasileño llegará este lunes a Barcelona y su incorporación será oficial antes del cierre del mercado. Se trata de un futbolista que Bojan Krkic, durante una década miembro del departamento de ‘scouting’, también colaborador de SPORT, conoce muy bien porque, de hecho, realizó informes durante su etapa blaugrana del brasileño.

«Yo apostaba mucho por él. Los informes eran muy buenos. Lo fui a ver dos veces cuando estaba en el City y se hablaba de que podía salir, antes de que se marchara al Arsenal. Y no solo fui yo”, recuerda. Ha pasado mucho tiempo desde entonces y la situación deportiva de Gabriel Jesus ha cambiado, especialmente por los problemas físicos que han condicionado su continuidad, pero Bojan mantiene prácticamente intacta la valoración futbolística que hizo entonces.

Para él, la primera gran virtud del brasileño está en su capacidad técnica. “Es muy buen jugador técnicamente. Orienta con las dos piernas, conduce bien el balón y reacciona muy rápido en espacios reducidos”, explica. Es precisamente ahí donde Bojan encuentra uno de los principales argumentos para avalar su fichaje. «Gabriel Jesus no es un delantero centro estático, puede aparecer en todas las zonas del área y también caer a banda. Y eso es precisamente lo que quiere Hansi: que intercambien posiciones constantemente”, apunta. Bojan imagina un ataque en permanente movimiento con Raphinha, Gordon, Adeyemi y Gabriel Jesus, mientras que Lamine Yamal tendría una posición algo más reconocible desde el costado derecho.

Pero su aportación no terminaría con balón. Krkic destaca especialmente una característica que considera fundamental para jugar en el equipo de Flick: su compromiso defensivo y su capacidad para iniciar la presión: “Lo bueno que tiene es que es muy trabajador. Es un jugador de equipo y trabaja muchísimo la primera presión. Cuando tiene que ir a presionar se implica de verdad”, explica. En ese sentido, incluso establece un paralelismo con Gordon por la intensidad que ambos pueden ofrecer cuando el Barça pierde la pelota.

Más asociativo que goleador

Bojan introduce, sin embargo, una precisión importante a la hora de valorar al nuevo delantero. No cree que Gabriel Jesus deba ser juzgado únicamente por su número de goles. Nunca ha sido un ‘9’ de registros extraordinarios y probablemente tampoco llegue a Barcelona para convertirse en eso. “Es más asociativo que goleador. Sus registros nunca han sido los de un gran goleador, pero te da asociación en un centímetro”, resume. Para Bojan, su principal virtud aparece cuando recibe rodeado de adversarios y tiene que decidir inmediatamente: descargar, girarse, combinar al primer toque o moverse para abrir un espacio a un compañero. «Cae, se mueve, desajusta la defensa contraria y tiene capacidad para pensar y ejecutar muy rápido. Su calidad máxima es el juego asociativo”, insiste.

Gabriel Jesus, con el Arsenal

Gabriel Jesus, con el Arsenal / VINCE MIGNOTT / EFE

Ese perfil puede adquirir todavía más importancia en un Barça obligado habitualmente a atacar defensas muy juntas. Cuando el rival se hunde alrededor de su propia área y apenas concede metros, tener un delantero que pueda participar de la combinación en lugar de limitarse a esperar el remate multiplica las soluciones ofensivas. Bojan encuentra incluso algún punto de comparación con Luis Suárez, aunque no tanto por su capacidad goleadora como por todo lo que sucedía alrededor del uruguayo: “Tiene mucha movilidad, desordena la defensa, ofrece líneas de pase, presiona y se asocia. Gabriel quizá te da todavía más en ese juego asociativo”, señala.

Una oportunidad de oro

La gran incógnita está, evidentemente, en su estado físico. Gabriel Jesus sufrió una lesión importante de rodilla y necesita recuperar la continuidad competitiva perdida durante los últimos tiempos. Bojan no esconde ese condicionante, pero tampoco cree que deba convertirse necesariamente en un problema. “Está recuperado y entrenando a tope, aunque necesita regularidad en los entrenamientos y en los partidos”, explica. Ahí entra también «la capacidad de Flick para recuperar futbolistas«, algo que Bojan considera uno de los puntos fuertes del entrenador alemán.

Rodri y Flick, en un entrenamiento

Rodri y Flick, en un entrenamiento / FC Barcelona

La situación, además, reduce el riesgo para el Barça. Gabriel Jesus no aterriza con la condición de titular indiscutible ni en disposición de exigir protagonismo inmediato. Tendrá competencia y deberá ganarse cada minuto. “El que se la juega es él, no tanto el Barça”, sentencia Bojan. Para el delantero, en cambio, el movimiento representa una oportunidad enorme para volver a sentirse importante. “Es una oportunidad de oro. Tiene mentalidad, es agresivo cuando juega, tiene cambio de ritmo y calidad para definir”, asegura. «Puede llegar a ser un gran acierto del club», concluye.