El Museo de los Caminos del Palacio de Gaudí presenta durante septiembre un candelero de mesa diseñado por Antonio Gaudí en 1898 y procedente de la cripta de la Sagrada Familia. La pieza, realizada en hierro forjado, es la última de las obras cedidas temporalmente por la basílica barcelonesa con motivo del Año Gaudí 2026.

El candelero, de cuatro pies y estructura helicoidal, se incorpora a la capilla del Palacio de Gaudí, donde permanecerá hasta finales de año junto a los otros dos candeleros que protagonizaron las piezas del mes de julio y agosto. Con su llegada concluye un trimestre dedicado al metal, uno de los materiales fundamentales en la trayectoria del arquitecto catalán.

A diferencia de algunas de las creaciones más ornamentales de Gaudí, el candelero destaca por su sencillez. Su diseño responde a una función concreta dentro del mobiliario litúrgico de la cripta de la Sagrada Familia, pero al mismo tiempo refleja la atención que el arquitecto prestaba a los objetos destinados al culto.

La pieza está fechada en los primeros años del trabajo de Gaudí en la Sagrada Familia, cuando el arquitecto concibió no solo el edificio, sino también numerosos elementos vinculados a su uso religioso. Para Gaudí, arquitectura, mobiliario y objetos litúrgicos debían responder a una misma concepción estética y funcional.

El interés del arquitecto por el metal estaba además relacionado con sus propios orígenes. Hijo y nieto de caldereros, Gaudí creció familiarizado con el trabajo artesanal en el taller de su familia en Riudoms (Tarragona), una experiencia que contribuyó a su conocimiento de los materiales y a su posterior defensa de los oficios artesanales.

A lo largo de su carrera, el hierro y el bronce estuvieron presentes tanto en soluciones estructurales como en elementos decorativos, mobiliario y objetos litúrgicos. Gaudí exploró sus posibilidades mediante distintas técnicas y recurrió con frecuencia a las formas de la naturaleza como fuente de inspiración para sus diseños.

El candelero de septiembre completa el recorrido iniciado con el ejemplar de hierro forjado presentado en julio y continuado en agosto con un candelero de tres pies de bronce fundido. Las tres piezas, procedentes de la cripta de la Sagrada Familia, permiten observar distintas formas de trabajar el metal y de aplicarlo a objetos destinados al culto.

La exhibición conjunta de los tres candeleros en la capilla del Palacio de Gaudí se prolongará hasta finales de 2026. La muestra forma parte del programa especial del Año Gaudí, que este año está dedicado al arquitecto Antonio Gaudí con motivo del centenario de su fallecimiento.


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