CANARIAS7

31/08/2026 a las 10:41h.

El Observatorio del Teide, en Tenerife, ha contribuido a confirmar la naturaleza planetaria del sistema TOI-1752, situado a unos 337 años luz de la Tierra y formado por dos mundos muy diferentes: uno extremadamente caliente, cuya superficie podría albergar roca fundida, y otro situado en la denominada zona habitable optimista, donde bajo determinadas condiciones podría existir agua líquida.

La investigación, liderada por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) y con participación del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), ha permitido confirmar que las señales detectadas inicialmente por el satélite TESS de la NASA corresponden realmente a dos planetas y no a otros fenómenos astronómicos.

Para ello ha sido fundamental combinar las observaciones realizadas desde el espacio con las obtenidas mediante telescopios terrestres. Entre ellos se encuentra el Telescopio Carlos Sánchez del Observatorio del Teide, donde está instalado el instrumento MuSCAT2, capaz de observar simultáneamente los tránsitos de los planetas en diferentes bandas de color.

«El análisis conjunto de las observaciones obtenidas desde el espacio y mediante telescopios terrestres nos ha permitido descartar escenarios de origen no planetario, como el de binarias eclipsantes o enanas marrones», explica Alberto Peláez Torres, investigador del IAA-CSIC y responsable del trabajo, publicado en la revista científica MNRAS.

Un posible mundo cubierto de lava

La estrella alrededor de la que orbitan ambos planetas es una enana roja, más pequeña y fría que el Sol. Este tipo de estrellas resulta especialmente favorable para localizar planetas pequeños mediante el método de tránsito, ya que el descenso de su brillo cuando un planeta pasa por delante es proporcionalmente mayor.

El planeta más próximo a la estrella, TOI-1752 b, tarda menos de un día en completar una órbita. Su cercanía hace que reciba una intensa cantidad de radiación y que su superficie pueda alcanzar temperaturas suficientemente elevadas como para mantener roca fundida en el hemisferio orientado hacia su estrella.

Estas condiciones lo hacen compatible con un escenario de mundo de lava y podrían favorecer además la aparición de una atmósfera secundaria formada por materiales liberados desde su propia superficie.

Un planeta con una temperatura de equilibrio de unos 20 grados

Muy diferente es TOI-1752 c, un planeta cuyo tamaño se encuentra entre el de la Tierra y Neptuno y que orbita más lejos de su estrella. Se encuentra en la denominada zona habitable optimista, es decir, una región en la que determinadas condiciones atmosféricas podrían permitir la existencia de agua líquida en la superficie.

Su presencia en esta zona no significa que el planeta sea necesariamente habitable, pero sus características lo convierten en un candidato de interés para futuras investigaciones. Su temperatura de equilibrio ronda los 20 grados centígrados y recibe una irradiación estelar similar a la terrestre, por lo que podría ser estudiado en mayor profundidad con instrumentos como el telescopio espacial James Webb.

El investigador del IAC Samuel Geraldía, participante en el estudio, considera «muy esperanzador» el descubrimiento de TOI-1752 c. Al tratarse de un sub-Neptuno situado en esa zona de habitabilidad optimista, señala que constituye un candidato especialmente interesante para observar y caracterizar su atmósfera.

Geraldía destaca además la escasez de planetas conocidos de estas características y considera que TOI-1752 c puede ayudar a comprender mejor los procesos de formación y evolución planetaria, así como su composición interna.

El papel del Observatorio del Teide

El IAC ha participado en la investigación a través de las observaciones realizadas con MuSCAT2, instalado en el Telescopio Carlos Sánchez. Los datos fotométricos obtenidos desde Tenerife permitieron realizar el seguimiento del sistema TOI-1752 y contribuir a confirmar su naturaleza.

El trabajo también ha utilizado observaciones de otros instrumentos instalados en el Observatorio del Teide, como SPECULOOS-North y el Two-meter Twin Telescope (TTT), además de datos obtenidos por equipos internacionales, entre ellos el grupo de exoplanetas de la Universidad de Tokio.

Para Geraldía, la participación de estas instalaciones en el estudio sitúa al Observatorio del Teide y a MuSCAT2 «en la vanguardia de la ciencia de exoplanetas», en un campo que busca conocer cada vez mejor los mundos situados fuera del Sistema Solar.