El euríbor continúa su escalada. El índice al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas variables en España ha cerrado agosto en el 2,95%, frente al 2,855% de julio, y marca un nuevo máximo en casi dos años. El indicador encadena así su segundo mes consecutivo de subidas después del ligero respiro de junio y vuelve a acercarse a la barrera del 3%, que ya ha superado en tasa diaria durante varias jornadas.
Esta subida supone una nueva mala noticia para los hogares que tengan una hipoteca variable y que actualicen próximamente el tipo de interés. Las hipotecas variables se actualizan cada seis meses o cada año. Hace un año, el euríbor estaba en el 2,114%, 0,8 puntos por debajo del nivel actual. Hace seis meses, se encontraba en el 2,221%, 0,7 puntos menos.
En cifras, para una hipoteca tipo de 150.000 euros a 25 años y con un diferencial de un punto sobre el euríbor, la revisión anual supondrá pagar unos 65 euros más al mes, lo que supone unos 780 euros más al año según los cálculos del comparador financiero Roams. Para quienes actualicen el tipo de interés cada seis meses, el incremento mensual será de unos 58 euros.
De todas formas, son cifras orientativas, ya que dependen del capital pendiente de amortizar, del diferencial contratado y del plazo pendiente. Las hipotecas suelen utilizar el sistema de amortización francés, de forma que en los primeros años de hipoteca se paga una mayor proporción de intereses y, a medida que pasan los años, aumenta el peso del capital. Por eso, un aumento en el euríbor afecta menos a quienes estén en los últimos años de hipoteca.
Igualmente, las condiciones firmadas en una hipoteca se pueden cambiar. Un hogar que tenga contratada una hipoteca variable y la subida del euríbor le afecte de una forma importante, puede cambiarla a una fija en su mismo banco o en una nueva entidad que ofrezca mejores condiciones. En muchos casos, esa operación es gratuita (aunque también se pueden aplicar comisiones) y el cliente solo tiene que abonar una nueva tasación de la vivienda (que puede suponer un desembolso de unos 300 o 400 euros).
En cualquier caso, la subida de agosto confirma la tendencia al alza que el euríbor lleva reflejando desde principios del año. El indicador llegó a caer al 2,221% en febrero, pero después escaló al 2,565% en marzo, debido a la incertidumbre macroeconómica que generó la guerra en Oriente Próximo. Desde ahí, ha continuado con su escalada. Durante agosto, además, el índice ha vuelto a superar la barrera psicológica del 3% en tasa diaria, cotas que no se veían desde septiembre de 2024, hace más de dos años.
“El euríbor está adelantando un endurecimiento del precio del dinero por parte del BCE. El mercado se mueve más rápido que los bancos centrales, que aún no han confirmado si habrá nuevas subidas de los tipos de interés, lo que ya se está reflejando en la cuota mensual de las hipotecas a tipo variable”, señala Laura Martínez, portavoz del broker hipotecario iAhorro.
La atención está puesta ahora en la reunión de septiembre del Banco Central Europeo. En junio ya elevó la facilidad de depósito en 25 puntos básicos, hasta el 2,25%, pero las tensiones inflacionistas han aumentado desde entonces. El IPC español se disparó en agosto hasta el 4,3%, siete décimas más que en julio, impulsado especialmente por el encarecimiento de los carburantes. La inflación subyacente, en cambio, se moderó una décima, hasta el 2,9%.
El conflicto en Oriente Próximo y sus consecuencias sobre el precio de la energía continúan siendo una de las principales fuentes de incertidumbre. Un petróleo más caro aumenta los costes de transporte y producción y eleva el riesgo de que el repunte termine extendiéndose al resto de precios. Eso reduce el margen de los bancos centrales para bajar los tipos y puede obligarlos incluso a seguir endureciendo la política monetaria.
“El euríbor llega a la reunión de septiembre habiendo hecho buena parte del trabajo por adelantado. Con una subida de 25 puntos básicos como la opción más probable, el mercado no estará pendiente únicamente de si el BCE sube, sino de cuántas subidas cree que pueden quedar después”, explica Pablo Vega, experto en finanzas de Roams. “Ahí estará probablemente el verdadero catalizador para saber si el 3% actúa como zona de consolidación o como punto de partida para un nuevo tramo al alza”, añade.
La subida del euríbor también puede complicar las condiciones para quienes estén buscando comprar una vivienda. Los bancos adaptan su oferta comercial a la evolución de los tipos de interés. De hecho, en los últimos meses las entidades ya han ido encareciendo sus ofertas y el nuevo escenario puede provocar más ajustes en los próximos meses.