Redacción
Una investigación del Centro de Diabetes Steno de Odense (Dinamarca) estima que el número de personas con diabetes tipo 1 (DT1) en todo el mundo aumentará un 29%, pasando de 9,4 millones en 2025 a 12,1 millones en 2049. Además, se estima que el número de nuevos casos anuales aumentará un 14% durante este mismo periodo.

El desarrollo de estas estimaciones, utilizando el modelo Diamond-T1D, ha sido liderado por el profesor Anders Green, del Centro de Diabetes Steno de Odense. Los datos se presentarán en la Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) en Milán (Italia) del 28 de septiembre al 2 de octubre.

Aunque la prevalencia de la enfermedad aumentará, el incremento de la incidencia anual se mantendrá en niveles similares en 2049 respecto a 2025. Los autores apuntan a una combinación de factores genéticos, ambientales y de detección para explicar las elevadas tasas de incidencia y prevalencia previstas en países como Australia, Estados Unidos y Reino Unido, donde además existe una mayor capacidad para detectar los casos gracias a sus sistemas sanitarios, según recoge Europa Press.

Aunque la prevalencia de la enfermedad aumentará, el incremento de la incidencia anual se mantendrá en niveles similares en 2049 respecto a 2025

En Reino Unido, el número de personas que viven con diabetes tipo 1 pasará de 313.725 en 2025 a 420.551 en 2049, un incremento de alrededor de un tercio. En Estados Unidos, el aumento será de más de medio millón de personas, desde 1.492.825 hasta 2.055.235. Por su parte, Italia se prevé que experimente un crecimiento menos pronunciado, del 16%, pero aun así habrá una estimación de 239.145 personas viviendo con diabetes tipo 1 en el país en 2049, frente a las 205.499 estimadas en 2025.

Respecto a los países de bajos ingresos, como Tanzania, experimentarán un incremento relativo. La tasa de nuevos casos se duplicará, de 3.275 a 6.177 entre 2025 y 2049. Además, el número absoluto de personas que viven con la enfermedad en el país africano también se duplicará, aunque a partir de una cifra relativamente baja, al pasar de 19.101 a 39.673.

Aunque la mayoría de las personas con diabetes tipo 1 viven en países de ingresos altos y medios, los investigadores esperan que el mayor incremento relativo de la prevalencia se produzca en los países de bajos ingresos, a medida que mejoren el acceso a la insulina, el control de la glucosa y la supervivencia en estas regiones.

Los investigadores esperan que el mayor incremento relativo de la prevalencia se produzca en los países de bajos ingresos donde los datos epidemiológicos son especialmente escasos 

Los datos epidemiológicos sobre diabetes tipo 1 son especialmente escasos en los países de ingresos bajos y medios, por lo que los investigadores consideran necesario mejorar las estimaciones de incidencia, prevalencia y mortalidad para orientar las políticas sanitarias y avanzar en los objetivos del Pacto Mundial sobre la Diabetes de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En este sentido, los autores han señalado que sus estimaciones de prevalencia son inferiores a las de otras fuentes, como el Índice de DT1 y el Estudio de la Carga Global de Enfermedad «principalmente debido a supuestos más conservadores sobre la supervivencia en personas con diabetes tipo 1, sobre todo en edades avanzadas y en países de ingresos bajos y medios».

Un modelo que incorpora la disponibilidad de insulina

El modelo Diamond-T1D incorpora los patrones históricos de disponibilidad de insulina y permite estimar la incidencia, prevalencia y mortalidad de la diabetes tipo 1 a escala mundial, regional y nacional entre 1900 y 2050. Para ello, combina los datos sobre incidencia, distribución por edad y supervivencia con supuestos sobre las tasas de incidencia y mortalidad específicas por edad y el año de introducción de la insulina en cada país.

Los autores han subrayado que el modelo Diamond-T1D ofrece un enfoque novedoso que permite modificar supuestos clave sobre las tasas de incidencia y la supervivencia específicas por edad

Este modelo, además, ha sido validado con datos de registros poblacionales de Dinamarca y Escocia. Próximamente, estará disponible como un sistema web de acceso abierto que permitirá a los usuarios crear escenarios epidemiológicos alternativos específicos por país para la patología modificando variables de entrada clave.

En este contexto, los autores han subrayado que el modelo Diamond-T1D ofrece un enfoque novedoso que permite modificar supuestos clave sobre las tasas de incidencia y la supervivencia específicas por edad, lo que facilita la toma de decisiones informadas y hace que el modelo sea gradualmente más preciso a medida que se disponga de más datos sobre la enfermedad.

Más casos y mortalidad en las próximas décadas

Las estimaciones del modelo sitúan en 530.024 los nuevos casos de diabetes tipo 1 registrados anualmente en todo el mundo en 2025, una cifra que aumentará hasta 605.058 en 2049, lo que supone un incremento del 14%. Por otro lado, la mortalidad también experimentará un aumento entre las personas que viven con la enfermedad. El modelo estima que las muertes por todas las causas pasarán de 361.383 en 2025 a 537.621 en 2049.

Por grupos de edad, se estima que las personas de entre cero y 19 años representarán el 42% de los nuevos casos de diabetes tipo 1 en 2025. Esta proporción oscilará entre el 37% en los países de altos ingresos y el 49% en los países de bajos ingresos. A su vez, este grupo de edad representará el 15% de las muertes globales por todas las causas entre la población con diabetes tipo 1 en 2025. La proporción será del 4% en los países de altos ingresos y alcanzará el 34% en los países de bajos ingresos.

Los investigadores han concluido que sus resultados muestran una creciente carga mundial de diabetes tipo 1 y han subrayado la necesidad de seguir mejorando el acceso a la insulina y la calidad de la atención, especialmente en entornos con recursos limitados.