El patrimonio industrial de Eibar vuelve a mostrarse fuera de sus fronteras. Seis piezas vinculadas a algunas de las empresas más representativas de la historia … fabril de la ciudad permanecerán expuestas hasta el próximo 16 de septiembre en el Museu del Disseny-Disseny Hub de Barcelona, dentro de la muestra organizada con motivo de los Premios Delta de ADI-FAD.
La presencia eibarresa está ligada al Premio Delta Trayectoria concedido el pasado mes de julio al Museo de la Industria Armera. El jurado reconoció con esta distinción el rico patrimonio industrial de la ciudad y, especialmente, la labor realizada por el museo en su conservación, estudio y difusión. Los Premios Delta surgieron en los años sesenta para poner en valor el diseño industrial y reconocer la creación de nuevos productos, incorporándose posteriormente la categoría Trayectoria.
La exposición fue inaugurada el 22 de julio y reúne productos, proyectos y objetos presentados a las diferentes categorías de los galardones, así como piezas representativas de las entidades distinguidas por su trayectoria. El museo eibarrés ha cedido seis objetos con el propósito de mostrar la importancia que tuvieron —y que algunas continúan teniendo— las empresas de la ciudad en ámbitos como la herramienta, el material de oficina o los utensilios domésticos.
Entre las piezas seleccionadas se encuentra un calibre de precisión de Industrias SYG, empresa fundada en 1957 por Félix Gorriti Uncetabarrenechea y Mauro Sabán y que tuvo su sede en Txonta. El calibre, conocido también como pie de rey, permitía realizar mediciones de hasta 12 centímetros con una precisión superior a la de una regla convencional. La firma alcanzó una destacada dimensión exportadora y durante los años setenta destinaba al exterior el 95% de su producción, principalmente a Francia, Alemania, Holanda y Estados Unidos. La empresa cerró definitivamente en 1987.
El Casco está representado por dos de sus productos más reconocibles: su afilalápices de sobremesa y la grapadora M-20. El primero, fabricado en acero y zamak y accionado mediante manivela, se convirtió después de la Guerra Civil en un objeto habitual en oficinas y despachos. La grapadora, por su parte, fue creada en 1976 por el diseñador industrial chileno Guillermo Capdevila Abatte y formó parte de la serie ‘Desk Tops’. La historia de El Casco se remonta a 1920, cuando Juan Olave y Juan María Solozabal fundaron Olave, Solozabal y Cía. Tras comenzar fabricando revólveres, la empresa abandonó la actividad armera en 1930 para especializarse en material de oficina.
Otro de los objetos desplazados a Barcelona es un destornillador Irazola. La empresa comenzó su actividad en Legarre en 1924 bajo el impulso de Victoriano Irazola y terminó convirtiendo esta herramienta en uno de sus productos emblemáticos. Alfa, Sigma, Lambretta y Seat fueron algunas de las compañías que incorporaron sus destornilladores a sus equipos. La expansión del producto dio origen al conocido lema de la empresa, «Solo fabricamos millones de destornilladores». Desde 2011, Irazola forma parte, junto a Irimo, Palmera y Acesa, de la marca sueca Bahco.
La muestra incluye igualmente un cepillo metálico de JAZ Zubiaurre. La compañía nació también en Eibar en 1924, promovida por Domingo Zubiaurre, y se especializó en cepillos de púa metálica y herramientas para el tratamiento de superficies. Su internacionalización se intensificó durante la década de los setenta con la entrada en los mercados alemán y estadounidense. Actualmente mantiene sus instalaciones en el polígono industrial de Azitain y opera bajo la marca Jaz Surface Experts, después de evolucionar desde la fabricación de cepillos metálicos hacia soluciones integrales para el tratamiento de superficies.
Completa la representación eibarresa el emblemático sacacorchos de doble palanca de BOJ, diseñado por David Olañeta en 1932 y conocido popularmente como ‘el búho’. Se han vendido millones de unidades durante sus más de 90 años de historia en 31 países y está considerado uno de los 250 objetos más relevantes de la historia del diseño industrial español. En 1998 fue expuesto en el Museo Reina Sofía de Madrid. BOJ había sido fundada en Eibar en 1905 por Manuel Barrenechea, Bernardo Olañeta y Vicente Juaristi.
La presencia de estas piezas en Barcelona ofrece así un recorrido por más de un siglo de industria eibarresa y por la capacidad de las empresas locales para transformar su tradición metalúrgica en productos de uso cotidiano reconocidos dentro y fuera de España. La exposición permanecerá abierta en el Disseny Hub hasta el 16 de septiembre, llevando hasta Barcelona una muestra de la cultura industrial que el Museo de la Industria Armera conserva en Eibar.