Verbenas, conciertos, ferias y celebraciones multitudinarias como las que se viven en distintas ciudades de España son sinónimo de verano y de un evitable número de accidentes que pueden afectar a la salud visual. Traumatismos o golpes en aglomeraciones, irritaciones e infecciones relacionadas con el agua o salpicaduras de alcohol en los ojos son …
Verbenas, conciertos, ferias y celebraciones multitudinarias
como las que se viven en distintas ciudades de España son sinónimo de verano y
de un evitable número de accidentes que pueden afectar a la salud visual.
Traumatismos o golpes en aglomeraciones, irritaciones e infecciones
relacionadas con el agua o salpicaduras de alcohol en los ojos son algunos de
los más habituales.
«En ambientes festivos con mucha gente y movimientos bruscos
es relativamente fácil que un empujón, una caída o un golpe accidental acabe
afectando la zona ocular», explica el doctor Carlos Lisa, oftalmólogo del
Instituto Oftalmológico Fernández-Vega. «Y, aunque a veces el daño parezca
leve, un traumatismo ocular puede requerir valoración urgente ya que puede
causar lesiones internas que no siempre se ven a simple vista».
Hay síntomas que deben tomarse especialmente en serio, «si
tras un golpe aparece dolor intenso, pérdida de visión, visión doble,
destellos, un `velo’, o una deformidad evidente, conviene no esperar y acudir
al especialista lo antes posible. Además, hay que recordar que, ante un golpe,
no debe presionarse ni frotarse el ojo, porque puede empeorar la lesión»,
advierte el doctor.
El verano también implica más contacto con el agua, ya sea
en piscinas, mar o duchas, algo en lo que deben tener especial precaución
aquellas personas que usan lentillas. El agua, incluida la del grifo, puede
contener microorganismos que en contacto con las lentillas puede aumentar el
riesgo de infecciones oculares. «El problema no es solo la irritación por cloro
o sal, si se usan lentes de contacto en el agua, se incrementa el riesgo de
infección en la córnea, y algunas pueden ser graves si no se tratan a tiempo»,
advierte el doctor.
¿Cómo proteger los ojos este verano?
El Dr. Lisa recuerda que muchos incidentes se pueden evitar
con medidas sencillas como, por ejemplo, extremar la higiene de manos antes de
tocarse los ojos, evitar frotarlos tras el baño, usar gafas de natación cuando
sea necesario y respetar las pautas de uso de las lentes de contacto,
especialmente en ambientes acuáticos.
«Ante cualquier molestia ocular que no remita o que se
intensifique, se debe buscar valoración profesional, ya que un diagnóstico
precoz es determinante para evitar complicaciones. En especial, si se presentan
síntomas como dolor intenso, disminución de visión, fotofobia marcada,
sensación de cuerpo extraño persistente, secreción o si la molestia aparece
tras un golpe o una salpicadura. En salud ocular, minutos u horas pueden marcar
la diferencia», finaliza el doctor Lisa.