Una de cal y otra de arena para los conductores vascos. Desde hoy, la rebaja que el Gobierno aplica sobre los carburantes se repartirá de … forma diferente en función del combustible. De esta forma, el descuento para el litro de diésel se elevará hasta los 20 céntimos –el doble que en agosto–, mientras que el de la gasolina se reducirá a solo 5 céntimos. En la práctica, mientras los conductores de vehículos diésel disfrutarán de un alivio adicional de 10 céntimos por litro repostado, quienes tengan un coche de gasolina verán cómo su factura se encarece otros 5 céntimos.

Esta reestructuración en el esquema de bonificaciones responde al comportamiento desigual que ha experimentado el precio de ambos carburantes, totalmente condicionados a la escalada de tensión en Oriente Próximo. En julio, el precio del diésel escaló un 15,7% respecto al mismo mes del año pasado, rebasando así el umbral del 15% que tenía fijado el Ejecutivo para volver a activar de manera automática esta rebaja. En el caso de la gasolina, sin embargo, la subida interanual ha sido más moderada (7,3%), por lo que al no rebasar esa barrera, la rebaja disminuye desde los diez a los cinco céntimos, acorde al calendario previsto por el Gobierno cuando a finales de junio aprobó un plan para retirar de forma gradual la rebaja del IVA del combustible (que volvió al 21% desde el 10%) y cambiarla por un descuento decreciente en el impuesto de hidrocarburos.

Con este nuevo encaje normativo, el panorama en las estaciones de servicio será complejo. Por una parte, el recorte del descuento empujará a la gasolina hasta precios que en Euskadi rondarán los 1,81 euros por litro de media, que representan nuevos máximos desde agosto de 2022, en plena escalada inflacionista derivada de la guerra en Ucrania, según los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Por ponerlo en contexto, el pasado 1 de julio el litro se vendía a 1,55 euros, es decir, 26 céntimos menos.

Por otra parte, la bonificación del diésel supondrá un pequeño alivio para los conductores, aunque no servirá para traer de vuelta los precios previos al verano. Se espera que a partir de hoy el litro de diésel se comercialice en un precio cercano a los 1,79 euros de media en las gasolineras vascas, es decir, 22 céntimos más que el pasado 1 de julio.

Desde el sector de las gasolineras ven el panorama «muy complicado, lamentablemente». Nuria Lekue, presidenta de Estaserbi (Asociación de Estaciones de Servicio de Bizkaia), explica que «si la situación ya era complicada en marzo, ahora lo es más, porque nosotros vendemos productos refinados, y desde entonces las cotizaciones internacionales de la gasolina y el diésel han seguido creciendo». Además a ello se suman factores como la decisión de Rusia de prorrogar el veto a la exportación del diésel fuera de sus fronteras hasta el 30 de septiembre, lo que agrava la tensión del mercado europeo. Respecto a las ayudas, «los usuarios dicen que llegan tarde», señala Lekue. Además, añade que todas las medidas aprobadas por el Gobierno decaen el 1 de octubre, y a partir de entonces «el gasóleo subirá 24 céntimos», fruto de la retirada de golpe de la bonificación fiscal.

Quejas de los transportistas

Las reglas también cambian para el sector del transporte. A partir de hoy, los transportistas verán reducidas hasta los cinco céntimos las ayudas directas al diésel, frente a los 20 inicialmente previstos. Sin embargo, no perderán los otros 15 céntimos, porque la rebaja general del Impuesto sobre Hidrocarburos aumentará hasta los 20 céntimos por litro, dejando así el alivio total en 25 céntimos, aunque con una diferente estructura.

Según denuncia Fenadismer (patronal del sector en España), esta fórmula es un «complejo sistema de bonificaciones variables que ha sumido a los transportistas en un escenario de total provisionalidad», ya que «al depender la cuantía de las ayudas de las fluctuaciones mensuales de la fiscalidad de los carburantes para particulares, el actual paquete de ayudas obliga a recalcular el importe mes a mes».