Se ha confirmado la peor noticia para Yannick Nzosa. En su primer partido de pretemporada, este pasado domingo, en el Memorial Javier Imbroda ante el … Melilla, el Unicaja ganó cómodamente y dejó ver varias pinceladas del interesante proyecto que veremos este año en el Carpena. Sin embargo, también hubo un aspecto negativo: la lesión del pívot congoleño. Como confirmó el club este lunes tras la realización de las pruebas médicas pertinentes, Nzosa permanecerá al menos 3 meses de baja.
Apenas llevaba tres minutos jugando, en el primer cuarto, cuando el pívot formado en la cantera cajista y que ha regresado esta campaña al equipo, sintió molestias en su pie izquierdo después de anotar una canasta. No muchos se percataron en ese momento, pero otros ya le vieron aquejarse en el acto. Nzosa se fue al vestuario y minutos después, reapareció, con el cubre, para terminar de ver el encuentro desde la barrera, con su pierna izquierda en alto, apoyada en otra silla. Sin vendajes ni signos de demasiado dolor, pero no volvió a jugar. Se lamentó el propio Txus Vidorreta por este contratiempo, sobre todo porque Nzosa comenzó el partido con mucha garra, vertical, en buena sintonía con los pases de Perry, entre otros, y crecido en la pintura, queriendo demostrar que se merece su puesto en el equipo.
El Unicaja, en un comunicado, ha confirmado la lesión del jugador, asegurando que, tras la realización de las pruebas médicas en el Hospital Quirónsalud, el pívot congoleño tiene una rotura en el quinto metatarsiano del pie izquierdo que va a requerir de intervención quirúrgica esta misma semana. Así las cosas, se estima que serán tres meses lo que se extienda la recuperación.
Dada las circunstancias, el Unicaja deberá acelerar su búsqueda en el mercado para poder completar un puesto de ‘5’ que queda muy mermado ahora, sólo con la presencia de dos efectivos: Willy Hernangómez y David Kravish. Bien es cierto que, como ya adelantó Vidorreta al inicio de la pretemporada, este veía al Nzosa, el benjamín de la plantilla con 22 años, con un rol más secundario. Un jugador que iría ganando minutos poco a poco, pero que tendría que estar siempre dispuesto a ayudar. Es decir, que sería el tercer pívot. Algo entendible. Sin embargo, en esta segunda semana de pretemporada, en la que el técnico bilbaíno ha tenido que lidiar con la ausencia de Willy por la ventana FIBA, Nzosa tuvo más protagonismo y de hecho, como explicó este domingo el entrenador cajista, estuvo trabajando muy bien.
Su lesión llega ahora como un jarro de agua fría para el joven congoleño y canterano, que se encontraba en un momento de crecimiento y en búsqueda de oportunidades. Dada su baja, esta semana, el equipo sólo podrá entrenarse con Kravish como ‘5’ y con la ayuda de Daniel Giddens, el estadounidense sin equipo que pidió al club entrenarse con éste esta pretemporada para mantener el ritmo, pero que no fichará por el club, solo colabora. De hecho, viajó al partido en Melilla y participó con el equipo ante las diversas bajas.
Búsqueda continua
Aunque se incorpore Hernangómez estos días, sólo serán dos los pívots en un equipo que aún debe trabajar el plano defensivo. Ahora, con la baja de Nzosa por tres mses, el club deberá acelerar en la incorporación del interior que tanto buscaba. Al inicio del mercado, el perfil era el de un ‘5’ fuerte, físico, contundente. Sin embargo, en las últimas comparecencias se cambió el perfil de búsqueda a un ‘4-5’ pequeño y con buen tiro. ¿Habrá cambiado de nuevo de parecer el club? Siempre se ha dejado claro desde la dirección deportiva que el equipo nunca ha dejado de mirar en el mercado, especialmente complejo este año por la agresividad de los clubes europeos y las oportunidades en Estados Unidos.
Sin embargo, el propio Juanma Rodríguez, ya con las 14 fichas cerradas y con jugadores como Barreiro, que podrían aportar también al plano interior (como ‘4’), dejaba entrever que el pívot no tenía por qué ficharse para el inicio de la temporada liguera, o bien que, en caso de darse la oportunidad y encontrar un perfil que aporte algo distinto, llegaría en un mes y medio, aproximadamente. Dada la situación actual, en la que el equipo sólo cuenta con dos pívots puros, la línea interior queda notablemente mermada, por lo que fichar pasaría a ser una necesidad, sobre todo porque el equipo ya no podría exponerse a más bajas en esta posición. No tendría rotación. Como dijo el propio Vidorreta al inicio de la primera semana de entrenamientos: «Fichar un pívot nos va a dar más garantías de ser competitivos».

