George Lucas sabe quién es Tadeo Jones. Al menos, eso asegura Enrique Gato (Valladolid, 1977), que tuvo que sentarse a la mesa con los abogados … del padre de ‘La guerra de las galaxias’ y coautor junto a Steven Spielberg y Lawrence Kasdan de ‘En busca del arca perdida’. No se trataba de pagar derechos porque el personaje de dibujos español no es una parodia en sentido estricto del encarnado por Harrison Ford, pero sí fue necesaria una formalización legal que aparece en los títulos de crédito de la primera película.

Hace ya 25 años que Gato esbozó el dibujo de un arqueólogo torpe y chapucero pero de noble corazón. Su inspiración vino de la Escuela Bruguera –de Mortadelo y Filemón a Pepe Gotera y Otilio– y del Superlópez de Jan. Tras dos cortometrajes que ganaron sendos Goyas llegó el largo en 2012, que obtuvo 3 Premios de la Academia y se estrenó en 40 países. Tras dos secuelas que también reventaron la taquilla y confirmaron su éxito internacional, la pasada semana se estrenaba la cuarta entrega, que ha superado las previsiones más optimistas.

Ni ‘La Odisea’ ni lo nuevo de Sorogoyen. ‘Tadeo Jones y la lámpara maravillosa’ se ha situado en lo alto de la taquilla y recaudado más de 3 millones de euros. 460.000 espectadores para la tercera cinta española más taquillera del año y el arranque con más éxito de la saga. Ya se ha estrenado en países como Francia, Suiza, Austria, Alemania o Hungría antes de hacerlo en los cinco continentes. Y en todos con el logo de Paramount, como si fuera una superproducción de Hollywood y no el sueño de un ingeniero informático amamantado por el cine de Robert Zemeckis y deslumbrado por ‘Toy Story’, que empezó en videojuegos como ‘Commandos’ y el de la película ‘Torrente’.

El director Enrique Gato.

El director Enrique Gato.

No está nada mal para «un intruso que se coló en el cine por la puerta de atrás», como se define Gato. La cuarta entrega arranca con una persecución en las entrañas del Big Ben que sirve para presentar a un nuevo personaje: Oli, el bebé de Tadeo y Sara. Repiten Momia y Ramona (Ra-Amon-Ah) y las mascotas Jeff y Belzoni. Hay guiños a ‘Mad Max’, ‘Titanic’ y ‘Regreso al futuro’ y hasta homenajes a Javier Gurruchaga en el personaje de Cristobal Colón.

«Hasta llegar a donde he llegado he seguido un camino muy extraño», reconoce Enrique Gato. «No he estudiado cine, pero desde pequeñito me han apasionado el arte y la tecnología. Pixar me vuelve loco e intento dedicarme a esto en un momento en que no se sabía cómo se hacía todo aquello». Tadeo llegó tras los videojuegos e intentar levantar una adaptación animada de Superlópez.

Ya entonces estaba su socio, Nicolás Matji, con el que funda en 2008 Lightbox Animation, el estudio con el que también hizo ‘Atrapa la bandera’. Ocho años después llegaría Lightbox Academy, la escuela en Madrid por la que pasan 500 alumnos al año para nutrir la industria de animación española. «En el primer Tadeo no encontrábamos gente, así que necesitamos crear profesionales para las diferentes áreas de desarrollo. Sentimos que había que profesionalizar el sector».

'Tadeo Jones y la lámpara maravillosa'.

‘Tadeo Jones y la lámpara maravillosa’.

El arqueólogo cañí solo le ha proporcionado grandes alegrías a Gato. «Tadeo Jones me ha cambiado la vida. Le llevo de la mano como si fuera un hijo», reconoce el director. «Todos los problemas que hayamos podido tener palidecen cuando compruebas que solo ha ido hacia adelante». ¿En qué ha cambiado el cine de animación español en este cuarto de siglo? «En la profesionalización. Eligiendo a los artistas de esta última película los trabajos que presentaban eran increíbles, me costaba descartar alguno. Eso dice mucho del momento de calidad profesional espectacular que tenemos en España. Y la industria no ha dejado de crecer, solo nos falta terminar de consolidarla con proyectos como Tadeo o incluso más grandes».

Cuatro años de trabajo y más de 500 artistas y técnicos en los créditos lucen, por supuesto, en la pantalla grande del cine. «La gente está volviendo a las salas, parece que vuelve a estar de moda y solo cabe felicitarnos por ello». Siempre que hablamos del cine de animación nos referimos a la técnica y al titánico esfuerzo de producción, pero la clave sigue estando en la historia, de ahí que reivindicar los cuentos de ‘Las Mil y una Noches’ sea esencial en esta última entrega. «Sin una buena historia no hay película«, asiente Enrique Gato. «Uno de los motivos por los que me dedico a esto es Pixar, que convirtió el cine de animación infantil en familiar. Me apetecía explorar la emoción haciendo papá a Tadeo y llegar al corazoncito de la gente».