El Sevilla FC no se ha encontrado pocas dificultades a la hora de incorporar jugadores a su plantilla este verano, sobre todo, en este tramo final del mercado. Aunque las salidas han tenido su miga, da la impresión que para José Ignacio Navarro … ha sido más sencillo encontrarle destino a los descartes, que no eran pocos, que reforzar la plantilla. No es casualidad, para integrar nuevas piezas hay que tener en cuenta muchos factores, más aún, si eres un club con el límite excedido.

No obstante, no se puede negar que la delantera ha traído de cabeza a José Ignacio Navarro, el cual ha estudiado un sinfín de nombres y perfiles para que Luis García Plaza pudiera, al fin, jugar con dos arietes. Si la llegada de Robbie Ure fue compleja, la del tercer delantero no se está quedando atrás. Todo un carrusel de nombres han pasado por la mesa del director deportivo sevillista. En los últimos días, el club confiaba en la contratación de Conrad Harder, pero el salario del jugador hizo que el Estrasburgo tomara ventaja en la negociación y se hiciera con el préstamo del danés.

Con esta opción caída, Navarro ha tenido que desempolvar la lista de antiguos candidatos, y otros jugadores que fueron ofrecidos en su momento. El propio Estrasburgo se ha ofrecido a echar una mano. Y es que hace unos días el club francés cerró el traspaso de Deivid Washington tras abonarle 16 millones al Chelsea, que pertenecen a la misma empresa matriz, pues ahora negocia con el Sevilla FC la posibilidad de cerrar un préstamo para que el brasileño juegue en LaLiga.

Navarro está a punto de cerrar con el Saint-Étienne la cesión con opción de compra por Lucas Stassin

No son las únicas conversaciones abiertas por la entidad hispalense, ni mucho menos. De hecho, el Sevilla FC tiene prácticamente cerrada la cesión de Lucas Stassin, delantero del Saint-Étienne, para que se suma a la causa de Luis García Plaza. La dirección deportiva lleva desde ayer negociando en paralelo por estos jugadores, puede llegar uno o los dos, todo dependerá de cómo se perfilen los flecos de ambas operaciones. Desde luego, la del belga parece que está muy cerca de concretarse, aunque desde el club hispalense quieren transmitir prudencia en torno a estos fichajes, puesto que ya se han llevado más de un chasco en los últimos días y conocen de la volatilidad del mercado.

En el caso de Stassin, el préstamo va unido a una opción de compra. Esta cesión iría unida a un desembolso de dinero, unos 2 millones de euros, por los servicios del belga para esta temporada. El club francés ha estado buscando su traspaso este verano sin demasiado éxito, es por esto que, a última hora, se ha abierto a negociar esta vía para el delantero belga, por el que pagó 10 millones de euros al KVC Westerlo hace ya dos temporadas.

Vargas se queda en Sevilla

Con la llegada del delantero, el Sevilla cumple con la prioridad, aunque tiene ya pocas horas para seguir perfilando su equipo. También busca un extremo, que supla la salida de Oso y descarta que haya más incorporaciones. Sólo si sale alguien de última hora. La venta de Rubén Vargas al Olympiacos cayó en saco roto y, salvo sorpresa, el suizo se mantendrá en la plantilla sevillista, al menos, hasta invierno.

El extremo se ha visto con los dos pies fuera del Sánchez-Pizjuán y ahora deberá volver a reengancharse tras admitir incluso su entrenador que no podía contar con él por estar negociándose su venta a otro club. El Olympiacos, a no ser que reconduzca en estas horas el acuerdo, se cae como opción para el suizo, con la única esperanza de que alguno de los clubes que preguntó por su situación semanas atrás retome la posibilidad de su fichaje. El Sevilla ha intentado sacar partido económico al Mundial que el jugador había completado, después de un año irregular y de bajos números con los de Nervión. No ha podido encontrarle destino y ahora el peligro radica en cómo se tomará Vargas lo sucedido, después de apenas poder contar en el inicio liguero. Lo ideal es que García Plaza pueda recuperarlo a buen nivel desde ya y sacarle el máximo partido.

Sin más mediocentros

Más allá del extremo y el delantero, la dirección deportiva asegura que no tiene intención de incorporar a nadie más. Sólo un chollo de mercado o una salida ventajosa propiciaría más piezas para un puzle que se siente a medio gas. Siempre se habló de fichar a un mediocentro, siendo Obed Vargas el nombre que más fuerte se ha vinculado con la entidad hispalense. No obstante, las condiciones actuales no hacen nada fácil este refuerzo. Las prioridades son otras.

En la rampa de salida ya sólo quedan Marcao y Cardoso, pero ninguno de los dos ha encontrado destino para cambiar de aires. Se han movido sus nombres y se han ofrecido a diferentes clubes, pero hasta el cierre de esta edición, no ha habido novedad en sus situaciones. De salir uno de ellos, el Sevilla si maneja varias opciones de centrales para completar su defensa, puesto que tampoco quieren arriesgarse a afrontar lo que resta de temporada con Sangante, Castrín y Kike Salas como los únicos centrales de la plantilla. Antonio Raíllo era la opción predilecta de García Plaza, pero en las últimas horas se ha llegado a relacionar incluso a Giménez, del Atlético de Madrid, con la entidad nervionense. No obstante, todo hace indicar que en estas últimas 24 horas del mercado, el Sevilla tendrá unas horas muy intensas de trabajo, pero sin demasiadas sorpresas en el horizonte. Ya se verá cuál es el balance final que hace tanto el entrenador, como la misma dirección deportiva, de la primera planificación de Navarro.