La Vuelta a España regresa a la Región de Murcia. A las 13.50 horas, el pelotón profesional echará a rodar 153,8 kilómetros desde … el Paseo Alfonso XII de Cartagena hasta La Viña de Lorca para una 81ª edición que había adquirido una dimensión extraordinaria a pesar del trazado regional. La propia orografía local como límite, y el recorrido hacia Andalucía, juez y señor de la ronda española, como causas de una undécima etapa de valle, condenada a la volata con el Alto de Aledo como única dificultad puntuable, emplazada entre altas montañas tras la primera jornada de descanso de un pelotón huérfano.

La ronda española extrañaba a Tadej Pogacar desde hace siete años, cuando un esloveno imberbe -algunas cosas nunca cambian- de apenas 20 años sentó a Primoz Roglic en la Plataforma de Gredos y puso en jaque el segundo puesto de Alejandro Valverde antes de asaltar el podio. Era 2019; apenas un anuncio de lo que estaba por venir. 130 victorias, trece monumentos y cinco Tours de Francia después, el día señalado en el calendario ciclista regional se tachó antes de tiempo, como un aperitivo de ese sinsabor amargo que el pelotón profesional ya dejó en su anterior paso por nuestras carreteras este año.

Allá por febrero, el viento se llevó una Vuelta a la Región que Marc Soler, el cazador de etapas del UAE, venció sin defender. Este sábado, a solo tres días del regreso de La Vuelta a España a nuestra tierra, la ronda española tropezó con una piedra en el camino. Caprichos del azar; Tadej Pogacar seguirá sin rodar por Murcia. De paso, la mejor temporada de la historia del ciclismo moderno rota. Jirones de maillot rojo en un arcén de Simat de la Valldigna, camino de Xeraco. No hay olimpo tan alto que proteja de la caída, ni emoción en la general capaz de llenar la ausencia de uno de los mejores deportistas de todos los tiempos. Pero las carreteras permanecen, y pocas han aprendido como las murcianas que La Vuelta siempre termina fabricando una historia distinta a la que figuraba en el guion.

Un estreno accidentado

La relación entre la ronda española y la afición ciclista regional comenzó prácticamente al mismo tiempo que la carrera. Una reconstrucción histórica de todas las etapas permite localizar 39 ediciones de La Vuelta con salida o llegada dentro de la Región de Murcia desde 1935 hasta la jornada de hoy. Exactamente 80 sectores competitivos, incluyendo las antiguas etapas partidas y las rutas contra el crono, con uno de sus extremos en territorio regional. Y, en tres ocasiones, no consistió en una simple visita. La Vuelta comenzó desde Murcia en 1966 y 1999, y en 1980 desde La Manga del Mar Menor, paraje privilegiado del pelotón en la etapa de hoy.

Murcia capital ha concentrado buena parte del legado de la ronda española en nuestras carreteras, pero el mapa se extiende desde Cartagena a Lorca, pasando por Águilas, Puerto Lumbreras, Caravaca, Totana, Torre Pacheco, San Javier o Alhama. Enclaves privilegiados que vieron rodar a Eddy Merckx, Freddy Maertens, Sean Kelly, Mario Cipollini, Jan Ullrich, Alberto Contador, Chris Froome o Primoz Roglic, con cuatro entorchados en su palmarés antes de aterrizar este mediodía a 1:18 minutos de Enric Mas, líder de la general. Pero antes de todos ellos, llegaron los pioneros.

Remco Evenepoel (d) y Jonas Vingegaard, en el Collado de la Cruz de Caravaca, en La Vuelta de 2023.

Remco Evenepoel (d) y Jonas Vingegaard, en el Collado de la Cruz de Caravaca, en La Vuelta de 2023.

(EFE)

El 9 de mayo de 1935, apenas diez días después del nacimiento de La Vuelta, alrededor de 25.000 personas recibieron al pelotón en Murcia. La novena etapa había partido desde Valencia y acumulaba 265 kilómetros cuando Salvador Cardona se impuso al sprint a Mariano Cañardó en el Parque Ruiz Hidalgo, aquel maravilloso enclave en la ribera del Segura desaparecido en 1955 ante la indiferencia de la administración. Años antes, aficionados subidos a los árboles y sobre los techos de los vehículos. La multitud era tal que una de las tribunas terminó por ceder, desplomandose, aunque sin causar heridos. El belga Gustaaf Deloor conservó aquel día un liderato que acabaría convirtiéndose en el primer vencedor de la historia de la carrera.

Eddy Merckx pasó por la Región en 1973 durante la única Vuelta que disputó; naturalmente, la ganó

Aunque aquel día faltaba un murciano. Miguel Carrión Serrano, primer ciclista regional que participó en la ronda española, sufrió un problema cuatro días antes, enfermo tras una jornada castigada por el frío y la lluvia. Se perdió así el homenaje que esperaba dispensarle su tierra. A la mañana siguiente, los 31 supervivientes que continuaban en carrera volvieron a reunirse en el Parque Ruiz Hidalgo antes del amanecer. La salida Murcia-Granada estaba prevista oficialmente a las cuatro; terminó arrancando oficialmente a las 6.07 horas tras atravesar la Glorieta, el Puente Viejo y la calle Cartagena. Ciclismo de otra era.

Las primeras veces

En 1935, la barbarie esperaba a la vuelta de la esquina, pero las visitas se multiplicaron después de la Guerra Civil. Murcia encadenó llegadas y salidas en 1941, 1942, 1945, 1946, 1947 y 1948. Lorca se incorporó al mapa en 1950; Cartagena, en 1962; y La Manga, en 1966, precisamente cuando la capital acogió por primera vez el comienzo absoluto de La Vuelta. Siete años más tarde llegó uno de esos nombres que convierten cualquier vieja clasificación en patrimonio: el caníbal Eddy Merckx pasó por Murcia en 1973 durante la única Vuelta a España que disputó en toda su carrera. Naturalmente, la ganó.

El pelotón rueda por La Manga durante la Vuelta a España de 2021, tras la pandemia, en un acto de la plataforma de recuperación del Mar Menor.

El pelotón rueda por La Manga durante la Vuelta a España de 2021, tras la pandemia, en un acto de la plataforma de recuperación del Mar Menor.

(Nacho García)

Aunque más brutal todavía fue la huella de Freddy Maertens. En 1977, el belga ganó de forma consecutiva en La Manga y Murcia dentro de una de las mayores exhibiciones individuales jamás vistas en una gran vuelta. Aquella primavera conquistó trece etapas y la clasificación general. Durante dos días, las carreteras regionales fueron escenario de una apisonadora que parecía incapaz de perder.

Del Angliru al Bala

Murcia volvió a convertirse en el punto cero de la ronda española en 1999. Igor González de Galdeano ganó el 4 de septiembre un prólogo de seis kilómetros por la capital que abrió una edición destinada a cambiar para siempre la montaña nacional. Ocho días después, La Vuelta descubrió por primera vez el Angliru y José María Jiménez hizo de sus rampas mitología. Jan Ullrich acabaría imponiéndose en Madrid. La Vuelta del primer Angliru había nacido en Murcia.

«Entrar en Murcia vestido de oro ha sido algo muy especial», confesó el Bala durante su única victoria en una gran vuelta

En 2002 aterrizó otro icono. Mario Cipollini, enfundado todavía en los colores del Acqua & Sapone, ganó al sprint en Murcia y repitió al día siguiente en Roquetas después de partir desde Águilas. Entre el pelotón viajaba entonces un neoprofesional murciano de 22 años llamado Alejandro Valverde. Fue el comienzo de una historia que encontró veinte años después su último capítulo regional.

Alejandro Valverde sube al podio en Murcia con el maillot de líder de La Vuelta en 2009.

Alejandro Valverde sube al podio en Murcia con el maillot de líder de La Vuelta en 2009.

(Vicente Vicéns / AGM)

Antes llegó la escena más especial. El 8 de septiembre de 2009, Valverde entró en Murcia vestido con el maillot oro de líder. Simon Gerrans ganó aquella décima etapa, pero nadie miraba realmente al australiano cuando el Bala subió al podio y abrazó a sus hijos ante sus paisanos. «Entrar en Murcia vestido de oro ha sido algo muy especial», confesó. Doce días más tarde conquistó en Madrid la única gran vuelta de su carrera.

Las últimas visitas tampoco han sido inocuas. José Joaquín Rojas se quedó a centímetros de ganar en su tierra frente a Meteo Trentin, en Alhama, en 2017. El viento del Mar Menor destrozó el pelotón camino de San Javier en 2018; La Manga en 2021 utilizó el altavoz global de La Vuelta para lanzar su ‘S.O.S. Mar Menor’ a todo el mundo. En 2022 llegó el turno de una despedida especial: Alhama rindió tributo a Valverde en su última salida regional dentro de la ronda española. Un año más tarde, Luisle Sánchez colgó la bicicleta tras su paso por el inédito Collado de la Cruz de Caravaca.

Una jornada de cortes

Tres años después, Cartagena vuelve a abrir el capítulo regional de una ronda española que no ganará Pogacar, pero que siempre llevará su nombre escrito. La etapa partirá de forma neutralizada del Paseo Alfonso XII de Cartagena a las 13.50 horas, con la salida lanzada prevista alrededor de las 14.05, antes de tomar dirección hacia La Unión y Portmán. El pelotón recorrerá Los Belones, Los Nietos, Los Urrutias y El Carmolí para bordear el Mar Menor por Los Alcázares, atravesar Torre Pacheco, Roldán, Fuente Álamo y las pedanías del entorno antes de alcanzar Totana. El Alto de Aledo como única cota a 32 kilómetros de una meta prevista sobre las 17.21 horas en la avenida Presidente Adolfo Suárez de Lorca.

El despliegue obligará a adaptar la movilidad. El Paseo Alfonso XII estará cerrado al tráfico desde las siete de la mañana y, aproximadamente entre las 12.00 y las 15.00 horas, se cortarán Héroes de Cavite, calle Real, Plaza de España, Paseo Alfonso XIII, Capitanes Ripoll, Puertas de San José y la salida hacia La Unión. En Lorca, la llegada irá acompañada por el Parque Vuelta y diferentes actividades para aficionados y familias. La Región vuelve a reservarse un día entero para mirar hacia la carretera. Sin Pogacar, sí. Pero con noventa y un años de motivos para hacerlo.