Conmoción en Azpeitia y alrededores. Un joven de unos 30 años fue asesinado a tiros este martes en pleno centro de la localidad de Urola … Kosta, según informó la Ertzaintza a través de una nota de prensa. Al parecer, el vehículo que conducía el fallecido, un taxi negro de la marca Mercedes, habría sido embestido por detrás por otro automóvil y el joven conductor habría recibido varios disparos una vez que el agresor y la víctima se bajaron de sus coches.
Una vez recibido el aviso del trágico suceso, la policía autónoma dispuso un dispositivo con controles en diferentes zonas de Azpeitia así como en los alrededores del municipio con el objetivo de encontrar al autor de los disparos. El mismo habría vuelto a subirse al vehículo que conducía, un Volkswagen gris según ha podido saber este periódico, y huyó en dirección al centro de Azpeitia.
Al cierre de esta edición, la Ertzaintza mantenía el dispositivo con controles en diferentes zonas de Urola Kosta para la búsqueda del sospechoso del que, por el momento, no ha trascendido ningún detalle más de forma oficial.
El trágico suceso se produjo en torno a las 20.00 horas en pleno centro de Azpeitia y en una zona muy concurrida de la localidad, en la rotonda que se sitúa entre la plaza de toros y el campo de fútbol de Garmendipe. Así, al escuchar el sonido de los disparos, varios vecinos se acercaron a la avenida Artzubia. Testigos del tiroteo, todavía impactados por el luctuoso suceso de este martes, contaron a este periódico que un vehículo Volkswagen gris habría embestido al taxista por detrás y su ocupante habría aprovechado el momento en el que el taxista se bajó del vehículo para descerrajarle al menos cinco tiros que causaron su muerte. Uno de los disparos habría alcanzado a la víctima en la cabeza. Los mismos testigos apuntaron que en el interior del vehículo sólo viajaba el autor de los disparos que, tras volver al coche, huyó hacia el centro de la localidad.

(Félix Morquecho)
Tras recibir el aviso de que una persona se hallaba herida por arma de fuego, hasta el lugar del suceso se desplazaron ambulancias medicalizadas, varias dotaciones de la Ertzaintza, así como patrullas de la policía local de Azpeitia. Los intentos de los servicios de emergencia por reanimar al taxista resultaron infructuosos y los sanitarios certificaron su fallecimiento.
El cuerpo del joven taxista estuvo sobre la carretera más allá de la medianoche, momento en que se procedió a realizar el levantamiento del cadáver. En la zona del suceso se produjeron momentos de tensión y consternación una vez que se acercaron los familiares de la víctima.
El asesinato del joven causó una enorme conmoción en Azpeitia, donde el taxista era muy conocido tanto por su trabajo como por residir en la zona en la que se produjo el trágico suceso. «No nos creemos que algo así pueda pasar en Azpeitia, siempre lo escuchas y parece que pasa en otros sitios. Estoy en shock», aseguraba una vecina de la zona a este periódico nada más conocer el asesinato del joven. Además de taxista, el joven también ejercía como DJ, un hobby que compartía con el trabajo como conductor. Había pinchado en salas como el Dabadaba de San Sebastián.
Tercer homicidio en 2026
Gipuzkoa es un territorio que no tiene una elevada criminalidad, pero en los últimos meses se han registrado varios sucesos que han tenido ocupada a la policía. El asesinato de este martes es el tercero que se produce en el territorio en lo que va de 2026. Hasta ahora, el último homicidio en Gipuzkoa fue el pasado 12 de julio, cuando C. A., de 33 años y residente en Errenteria, fue acuchillado en Kaputxinos. Los hechos ocurrieron en plena vía pública, en el número 13 de la calle Sorgintxulo, donde la víctima sufrió una herida por arma blanca en el pecho que le causó la muerte. Pocos minutos antes había coincidido con el presunto agresor en una terraza de un bar de la zona tomando café.
Según reconstruyeron los vecinos, el primero estaba en una mesa alta de la terraza, junto a la entrada al local, y el otro hombre en el pasadizo, que tiene una pequeña ventana desde la cual se ve la barra del bar y por la que se pueden hacer pedidos. Fue en ese pequeño callejón donde se produjo el apuñalamiento y la víctima cayó al suelo gravemente herida. La Ertzaintza identificó a un joven de 23 años que había dejado allí mismo el arma blanca utilizada, y procedió a su detención.
A finales de abril, concretamente el día 28, la Ertzaintza halló un cadáver en Irun en una zona ferroviaria okupada del barrio de Belaskoenea. El hombre, de 34 años, presentaba una herida de bala en el abdomen. Según pudo confirmar este periódico, en la escena del crimen apareció al menos un casquillo. Apenas doce horas después del hallazgo la Ertzaintza detuvo a un hombre de 29 años por su presunta vinculación con la muerte, causada por un arma de fuego.
Fuera del territorio, a estos dos trágicos sucesos ocurridos en Gipuzkoa se suma la muerte de Dalian, joven tolosarra que fue asesinado a finales de febrero en París. El autor del sórdido suceso –el cadáver fue troceado–, un francés de 50 años y propietario del piso donde vivía el joven tolosarra, admitió haber acabado con la vida del que era su inquilino tras una «pelea con herramientas» entre los dos el viernes 27 de febrero, en el piso que le tenía alquilado en Saint-Denis, otra comuna de la periferia norte de la capital francesa. La policía halló, a los pocos días, el cuerpo descuartizado de Dalian en la misma vivienda.