Andalucía ha elevado a 59 el número de casos humanos de fiebre del Nilo Occidental registrados en lo que va de 2026, después de que la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias haya notificado este lunes cuatro nuevos casos en las provincias de Sevilla y Huelva, tres de ellos graves.

Aunque Málaga no registra por el momento casos humanos confirmados, la provincia mantiene tres zonas en situación de alerta por la circulación del virus del Nilo Occidental: Cártama hasta el 22 de septiembre; Málaga capital y Campanillas hasta el 3 de septiembre.

La declaración de estas áreas implica reforzar la vigilancia y las medidas para controlar la presencia de los mosquitos que pueden transmitir el virus. La Junta mantiene un programa específico de seguimiento que incluye vigilancia entomológica, animal y humana.

Las zonas de Málaga en alerta por el virus del Nilo

La presencia de Fuengirola, Cártama, Las Lagunas y Campanillas entre las áreas en alerta obliga a intensificar las actuaciones preventivas. Esta situación no significa necesariamente que se hayan producido contagios humanos en estos lugares, sino que se ha detectado circulación del virus o circunstancias que justifican reforzar la vigilancia.

De hecho, los 59 casos humanos confirmados en Andalucía durante esta temporada se concentran, según la última actualización, en las provincias de Sevilla y Huelva.

Desde la última actualización realizada el pasado viernes se han localizado cuatro nuevos casos: uno en Aznalcázar, Almensilla y Dos Hermanas, en la provincia de Sevilla, y otro en San Bartolomé, en Huelva.

De los 59 casos confirmados hasta el momento, 38 han presentado una enfermedad leve y 21 han desarrollado enfermedad neuroinvasiva. Desde el inicio del recuento se han registrado dos fallecimientos y han requerido ingreso hospitalario 24 personas, de las que siete continúan hospitalizadas.

11/05/2021 Un operario inician las labores de fumigación y el tratamiento de imbornales contra el mosquito para prevenir el Virus del Nilo a 11 de mayo del 2021. En el Parque Municipal Adolfo Cantalejo Suárez de Coria del Río (Sevilla). Andalucía SALUD María José López - Europa Press

Un operario inician las labores de fumigación y el tratamiento de imbornales contra el mosquito para prevenir el Virus del Nilo a 11 de mayo del 2021. En el Parque Municipal Adolfo Cantalejo Suárez de Coria del Río (Sevilla). / MJ LOPEZ / Europa Press

Villamanrique de la Condesa continúa siendo el municipio con mayor número de positivos, con once, seguido de Dos Hermanas, con nueve, y Coria del Río, con seis. La Puebla del Río, Almensilla y Aznalcázar acumulan cinco casos cada uno.

La Junta ha informado además de que se han realizado estudios de laboratorio para descartar la infección por el virus del Nilo en 566 personas, además del despistaje de arbovirosis en 125 casos de meningitis vírica. En el cribado de donantes de sangre se han llevado a cabo 5.369 determinaciones entre el 1 de junio y el 30 de agosto.

Qué supone estar en un área de alerta

La declaración de una zona como área en alerta por el virus del Nilo Occidental implica intensificar la vigilancia entomológica, animal y humana, además de activar actuaciones de promoción comunitaria y reforzar la información dirigida a los vecinos.

Los ayuntamientos afectados también deben intensificar el control y tratamiento de los mosquitos transmisores con el objetivo de reducir su presencia y minimizar el riesgo de transmisión.

Sanidad pide evitar las picaduras de mosquitos

Ante esta situación, la Consejería de Sanidad insiste en adoptar medidas para evitar las picaduras de mosquitos, especialmente entre las personas vulnerables y en aquellas zonas en las que se haya detectado una elevada presencia del mosquito vector.

Entre las recomendaciones figuran utilizar repelentes registrados, vestir ropa clara que cubra buena parte del cuerpo, instalar mosquiteras y utilizar insecticidas domésticos o repelentes ambientales.

Salud Pública también aconseja evitar cualquier acumulación de agua estancada en piscinas, albercas, lavaderos, jardines, macetas, juguetes o cubos, ya que estos espacios pueden convertirse en lugares de cría de las larvas de mosquito.