Alex Barcello se prepara para su primera temporada en la ACB en un Monbus Obradoiro que ya siente como suyo y una ciudad, Santiago de Compostela, a la que puede llamar hogar. Afronta su nuevo gran reto deportivo siendo un picheleiro más. Ya es capaz de responder una entrevista íntegramente en español y hasta con alguna palabra en gallego. Admite que todavía le están costando los verbos. Pero espera que el reto de la élite sea menos duro y que, con la unión de jugadores, club y aficionados, ‘xuntos’, puedan conseguir todas las metas que se propongan.
¿Cómo es este regreso al Obradoiro en ACB?
Va a ser una buena temporada. Tenemos buenos jugadores nuevos y algunos de los mismos del año pasado. También tenemos el mismo cuerpo técnico. Ahora hay mucho trabajo por delante para esta temporada. Todo el equipo está alegre.
Imagino que está especialmente contento de que le haya llegado la oportunidad de jugar en ACB.
Sí. Primero, gracias a Dios y gracias al club. Es una buena oportunidad para todos. Necesitamos trabajar día a día, igual que cada año. Se trata de trabajar con los otros jugadores. Después de la ventana FIBA habrá más trabajo y nos volcaremos en la química del equipo. Nada más.
¿Cómo ha visto a sus nuevos compañeros?
He visto a (Brandon) Childress, a (Caleb) Agada y a Alonso (Faure). También tenemos jugadores jóvenes ayudándonos ahora, del equipo U22. Los nuevos jugadores son buenos. Creo que son buenas personas. No los conozco mucho todavía, pero creo que lo son y tienen mucho talento. Todo el equipo. Lo veremos trabajando y con la química, pero ahora está bien
En ACB todos los jugadores van a ser más talentosos, más grandes y más físicos. ¿Cómo ve ese nuevo reto?
Cada año es un nuevo reto, pero es una buena oportunidad. Queremos jugar contra estos equipos porque es verdad que es una de las mejores ligas del mundo. El final, o el último partido del año pasado, ya quedó atrás. Este año es una nueva temporada. Es algo diferente y tenemos la misma mentalidad. Trabajamos para ganar partidos y es deporte.
Madrid, Barcelona, Unicaja, Baskonia, Valencia… ¿Qué supone para usted enfrentarse a esos clubs?
Para eso necesitamos tener una buena química. Cuando un equipo no es tan grande como el Madrid, necesitamos tener todavía una mejor química y jugar juntos. Es una buena oportunidad, porque es verdad que son mejores equipos, pero es bueno. Es una buena oportunidad.
Uno de los temas del verano es su pasaporte español…
No sé si puedo hablar sobre esto. Si recibo mi pasaporte, es bueno para todos. Si no lo recibo, no pasa nada. Siempre voy a jugar al baloncesto. Quiero jugar al baloncesto y me encanta el baloncesto. Quiero mi pasaporte. Pero no sé, si no ocurre, así es la vida. Hay una oportunidad de que haya una resolución, pero no puedo hablar mucho sobre esto porque no sabemos qué va a pasar. No sé mucho. Pero sí, quiero mi pasaporte. A mi familia le gusta mucho España y a mí también. Ojalá se pueda.
Ya está respondiendo en español y se está acostumbrado a Santiago y a España. ¿Se siente un santiagués más?
Sí. Queremos sentirnos uno de los vuestros. Es una ciudad muy buena. Hay muy buenas personas, con mi familia y con mis hijos. Siempre: en los partidos, en la calle, en los restaurantes… Siempre se portan muy bien con nosotros. Estamos muy agradecidos por eso. Es importante para todos, para trabajar en los partidos y también para la vida fuera del baloncesto. Es una ciudad que está muy cerca de mi corazón y del de mi familia.
Su familia también está aprendiendo español?
Sí, un poco. No sé si mi hija va a ir a la escuela este año porque tiene tres años y mi hijo tiene 19 meses. No queremos que vayan a escuelas diferentes; queremos que vayan al mismo sitio. Pero sí, aprenden un poco. También con nuestro vecino. Él es como el abuelo español de mis hijos y es su profesor de español. Es una muy buena persona. Francisco. Y va a los partidos. Antes no iba, pero ahora siempre.
Dos años peleando por ser de los de arriba y por ganar muchos partidos. Ahora toca ser de los de abajo. ¿Cómo lo afronta?
Todo el mundo quiere ganar todos los partidos, esa es la meta. Trabajamos toda la semana para ganar. Pero sí, es la ACB. Es la mejor liga del mundo, por debajo de la NBA. Trabajamos para ganar partidos. Con el club y con la ciudad. Todos ‘xuntos’. Si ganamos los partidos necesarios, bien. Si ganamos más partidos, mejor. Pero en el deporte siempre trabajamos para ganar partidos.
¿Cómo cree que se va a adaptar usted a la liga?
Soy nuevo en la liga. Tal vez hay tiempo o tal vez no. Es baloncesto. Hay que aprender sobre la marcha, pero es baloncesto. Quiero jugar bien. Si juego mal en un partido, es deporte. Siempre quiero jugar bien para el club, porque represento al club con mi camiseta y también a la ciudad y a la gente. Así que quiero representarlos bien a todos.
¿Algún jugador de los que ya estuvieron en ACB le ha dado algún consejo?
Sí. Hablé el año pasado con todos los compañeros que habían jugado antes en la liga. Con Epi también y con otra gente del club que había estado en ACB. Sí, hablo con todos. Hay posibilidades de hacer otra buena temporada.