Durante los últimos años, los relojes inteligentes han ido incorporando cada vez más funciones, muchas de las cuales antes estaban reservadas al teléfono móvil. Medir la actividad física, consultar datos desde la muñeca o sincronizar información con el ‘smartphone’ se ha convertido en algo habitual en este tipo de dispositivos.
Frente a esta evolución, la compañía japonesa Casio ha optado por una fórmula diferente con uno de sus nuevos lanzamientos: mantener el aspecto de su reloj digital convencional y añadir algunas funciones de conectividad y monitorización de actividad.
Inspiración de los años 80
El F-B100W es el nuevo modelo del fabricante nipón. Esta versión conserva buena parte de la estética de los relojes digitales clásicos, pero incorpora Bluetooth y contador de pasos. Cuenta además con una pantalla 41,9 x 38,1 x 8,8 milímetros de tipo LCD, el panel plano y delgado que utiliza una capa de cristal líquido y una fuente de luz externa, y una caja de líneas angulares inspirada en los relojes digitales de los años 80. La propia compañía señala que el diseño toma como referencia ese estilo clásico, aunque incorpora algunos elementos actuales. En cuanto a su peso, este es de apenas de 26 gramos.
Conectividad
La diferencia respecto a un reloj digital convencional se halla en la conectividad. Este modelo puede vincularse mediante Bluetooth con un teléfono móvil a través de la aplicación de Casio. La conexión permite sincronizar automáticamente la hora y modificar diferentes ajustes del reloj desde el smartphone. La ‘app’ permite a su vez recibir los datos de actividad registrados por el dispositivo directamente en el teléfono móvil de su portador.
Cabe destacar que la conexión no es imprescindible para utilizar el reloj, ya que el dispositivo puede configurarse y utilizarse sin estar emparejado con un teléfono. Eso sí, algunas de sus funciones adicionales dependen de esta conexión inalámbrica para enlazar directamente con la aplicación.
Contador de pasos
Por otro lado, el reloj incorpora un sensor de movimiento que registra automáticamente los pasos realizados. La pantalla permite consultar el número acumulado, con un rango de 0 a 999.999 pasos. También permite establecer un objetivo diario de entre 1.000 y 50.000 pasos, con incrementos de 1.000.
El modelo incluye además un gráfico que representa los pasos realizados durante cada una de las últimas siete horas. Asimismo, dispone de un recordatorio de pasos que avisa al usuario a través de la pantalla y con un sonido cuando la actividad registrada es demasiado baja. Los datos pueden transferirse a la aplicación para almacenarlos como registro de actividad.

El nuevo reloj con Bluetooth y cuenta pasos de Casio. / Casio
La información oficial del modelo se centra en el recuento de pasos y no incluye otras funciones como medición de frecuencia cardiaca, electrocardiograma, GPS o monitorización de oxígeno en sangre.
Las prestaciones habituales
El F-B100W funciona con una pila CR2016 (batería pequeña en forma de botón o moneda de litio con un voltaje de 3 voltios), que consta de una autonomía aproximada de dos años y también es resistente al agua. El reloj no cuenta con una pantalla táctil ni con el sistema operativo y aplicaciones de un ‘smartwatch’ convencional.
Además de las nuevas funciones, el modelo incorpora varias de las prestaciones habituales de los relojes digitales de la marca. Entre ellas, figuran la hora dual, un cronómetro, un temporizador de cuenta atrás de hasta 60 minutos y cinco alarmas diarias. También incluye un calendario automático hasta el año 2099, formato de 12 o 24 horas y retroiluminación LED (para iluminar la pantalla del dispositivo).
Alternativa pero no sustituto
Con todo, la ausencia de pantalla táctil, GPS, llamadas, aplicaciones instaladas en el propio dispositivo o sensores avanzados de salud provoca que no pueda considerarse un sustituto directo de los relojes inteligentes más completos.
Esto lleva, a su vez, a que la diferencia también se refleje en el preci, de apenas 59,90 euros; una cantidad inferior a la de muchos ‘smartwatches’ actuales, que pueden alcanzar varios centenares de euros. Con sus funciones más limitadas, el modelo se sitúa así como una opción más económica para quienes buscan principalmente un reloj digital tradicional con algunas funciones de seguimiento de actividad y conexión con el teléfono, pero sin las prestaciones propias de un ‘smartwatch’.