Cihan y Alya se han detenido a contemplar Mardin. El paisaje de la ciudad les ha llevado a hablar de todo lo que ha vivido Mesopotamia durante miles de años: reyes, clérigos, viajeros y amantes que han pasado por estas tierras dejando su huella.

El empresario ha recordado cómo unos levantaron ciudades, otros dejaron sus plegarias y muchos tuvieron que enterrar allí a sus seres queridos. Ha sido entonces cuando le ha dicho que Mesopotamia tiene algo que cura por dentro. Alya lo ha escuchado y le ha confesado que lo único que quiere es volver a sentirse ligera tras el infierno que ha pasado.

Los dos han contemplado juntos el horizonte y han imaginado que, quizá, ese paisaje también pueda ayudarles a curar sus heridas. “Mesopotamia no nos hará olvidar. Quizás nos alivie el dolor”, ha reconocido Alya mientras lo abrazaba.

Después de ese momento tan íntimo, Cihan y Alya se han quedado en un hotel, donde han encontrado unas horas de calma lejos de todo lo que les ha ocurrido.

| Añade Antena3 como tu medio de referencia en Google y no te pierdas nada de tus programas y series favoritas