Siete futbolistas que perpetraron el mayor desastre de la historia del Real Zaragoza, el descenso a Primera RFEF, siguen sin equipo tras la finalización del mercado de fichajes. Y, entre los que encontraron nuevo club, pocos son los que han continuado en España. El resto han tenido que marcharse al extranjero y a ligas, en muchos casos, menores, para poder encontrar acomodo. Una realidad que deja bien a las claras la falta de nivel de la plantilla blanquilla del año pasado.

Pablo Insua, pese al interés de la Cultural Leonesa de Primera RFEF y de tener opciones en el extranjero continúa sin equipo, lo mismo que Radovanovic, compañero suyo en el centro de la defensa. Y otro de los zagueros del curso pasado, el lateral izquierdo Juan Larios, rescindió contrato con el Southampton (quien en su día pagó 7 millones de euros por él) cerca de la medianoche, por lo que podrá elegir equipo en el paro y firmar por cualquier club. Seguramente, por su juventud, sea el futbolista con mejor cartel.

Toni Moya y Raúl Guti también siguen sin equipo. El extremeño, pese a su experiencia en Segunda tras su paso por el Deportivo Alavés y el Real Zaragoza, no ha encontrado acomodo y sigue en el paro. Y el aragonés está entrenando entre un centro deportivo de su propiedad y el Stadium Venecia para el trabajo de césped. Rechazó al Sabadell de Segunda y al Volos griego, de la Superliga helena; y ha tenido opciones en México y otros países extranjeros, pero o no fueron más allá o no ha habido acuerdo económico.

Paulino de la Fuente es el que, sin duda, más difícil lo va a tener ya que sigue de baja por la lesión de rodilla que se produjo el pasado mes de noviembre. La idea del extremo es entrenar en Cantabria con la vista puesta en poder volver a jugar a fútbol entre el final de año y enero, cuando está abierto el mercado invernal. Ahora mismo, estando aún lesionado y con una dolencia tan grave y larga, era prácticamente imposible que ningún equipo apostase por él.

Y queda Dani Gómez, que también está trabajando con un entrenador personal y que no tiene equipo. Su gran caché en relación a sus números ha sido el gran lastre para contratar al delantero, que también continúa sin destino.

Caso especial es el de Paul Akouokou. Tras su fiasco de cesión al Real Zaragoza, el Olympique de Lyon quiere darle salida rescindido pero el futbolista se ha negado a un acuerdo ya que quiere los 1,5 millones de su ficha íntegros, por lo que se ha quedado en el club francés, aunque totalmente apartado. Quedan mercados abiertos como Serbia, Israel, Grecia, Rusia, Polonia, Turquía o República Checa, entre otros, y quizá ahí encuentre una vía de salida.

Pocos en España

Del resto, pocos son los futbolistas que han continuado en España y que terminaban contrato o no contaban en sus clubs. Mario Soberón y Rober González están en el Albacete, Mawuli firmó mediado el mes de agosto con el Ceuta y Tasende fue el primero en fichar por un equipo y fue el Córdoba.

Adrián Rodríguez se ha quedado en el Alavés con rol de segundo guardameta, Andrada también ha permanecido en el Monterrey mexicano y a Primera RFEF se han marchado Aguirregabiria (Mirandés), Bakis (Nástic) y Pomares (Cultural Leonesa).

De los que no tenían contrato o volvieron a sus clubs de origen, pocos han sido los que han terminado en una Liga de buen nivel competitivo. El Yamiq ha firmado en el Eyupspor de la Superliga turca, Keidi Bare en el Volos y Kodro en el OFI Creta de la Superliga griega y Valery, en el Académico de Viseu de la Primeira Liga portuguesa.

El resto han bajado uno o varios escalones: Sebas Moyano se ha ido a Tailandia, Cumic al Partizán serbio y Agada ha regresado a Israel.

Por último, los jugadores con contrato y con cartel sí que han mejorado categoría y condiciones, como era de esperar. Juan Sebastián firmó con el Andorra en Segunda, Gomes se fue al Venezia, Bazdar al Sint-Truiden belga, Liso se marchó al Mallorca, claro candidato a regresar a Primera, y Francho fue vendido al Getafe.

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