Berlín, 4 de septiembre. Ya está aquí el Mundial de baloncesto femenino, la pelea de 16 selecciones por evitar que se repita el resultado de los últimos cuatro torneos: EE UU en el cajón más alto del podio. Entre las aspirantes más sólidas al destrone está, sí, la España de Miguel Méndez, subcampeona del último europeo, que cuenta en su lista de 12 elegidas con cinco jugadoras de la actual WNBA como Awa Fam (Seattle Storm) —número tres del draft—, María Conde (Toronto Tempo), Raquel Carrera (New York Liberty), Alicia Flórez (Washington Mystics) o Megan DiLeo (Chicago Fire), además de las bases Maite Cazorla, que hizo la pretemporada con Atlanta Dream, o Elena Buenavida e Iyana Martín que cruzarán el Atlántico en el verano de 2027.

Un plantel de un nivel estratosférico que quiere devolver a España a la senda perdida en la última edición, la de 2022, en la que no participaron: los tres Mundiales consecutivos con medalla —bronce, plata, bronce— que se sucedieron de 2010 a 2018. El grupo lo capitanea Alba Torrens (225 internacionalidades y 37 años) y, en él, conviven dos generaciones, las leyendas milenial y la juventud zeta con todo el futuro por escribir. Se entienden en la pista, pero ¿cómo es ese vestuario?

Lo cuentan Mariona Ortiz (Calella, Barcelona, 1992) y Helena Pueyo (Palma de Mallorca, 2001), representantes de esas dos generaciones:

P. ¿Qué expresión de las más jóvenes no entiendes y te da apuro preguntar?

R. ¡Si solo fuera una! Constantemente tengo que preguntarles por expresiones y gestos que no sé qué significan. Por suerte perdí la vergüenza hace tiempo.

P. ¿Qué cosas hacen que te hacen sentir oficialmente mayor?

R. TikToks, muchas frases: ahora estamos con “farmear aura” [tendencia viral, surgida de los videojuegos, que hace referencia a las acciones y bailes de jóvenes generación zeta para ganar reputación o carisma].

P. ¿Qué canción de tu adolescencia les obligarías a escuchar?

R. Todas las de Pereza y El canto del loco.

alberto nevado

P. ¿De qué compañera dirías que da más miedo su lupa de TikTok o Instagram?

R. De Pueyo y de Iyi [Iyana Martín]…

P. Si pudieras robarle alguna cualidad a alguna de tus compañeras más jóvenes, ¿cuál sería?

R. Las ganas de comerse el mundo de Iyana, el descaro de Awa, la valentía de Buenavida…

P. ¿Qué expresión de las mayores te resulta extraña?

R. De las veteranas no destacaría ninguna… pero nosotras sí solemos utilizar términos que ellas no usan, como “lit” [apócope usual de “literalmente”] o “chat” [vocativo con el que los streamers se dirigen a veces a su audiencia].

P. ¿Qué cosas de las que hacen las mayores te hacen sentir esa diferencia de edad?

R. Por ejemplo, que se van a dormir muy pronto.

P. ¿Qué canciones vuestras habéis sorprendido tarareando a las veteranas?

R. Las hemos sorprendido con bastantes de TikTok… y con sus bailes correspondientes.

P. ¿De qué compañera dirías que da más miedo su lupa de TikTok o Instagram?

R. De Elena Buenavida…

P. Si pudieras robarle una cualidad a alguna de tus compañeras más veteranas, ¿qué sería y a quién?

R. Le robaría a Alba [Torrens] su experiencia, su tranquilidad en los momentos importantes.

Se despiden de Madrid el último día de agosto ante la prensa, después de una preparación veraniega con pleno de victorias y con la mente puesta ya en un campeonato en el que les tocará debutar contra las anfitrionas de Alemania y que las enfrentará en la primera fase con Malí y Japón. Superada la mitad del cuestionario, dejadas atrás las preguntas que aludían a la brecha de edad, Ortiz y Pueyo responden juntas a la otra parte de la entrevista: las confesiones de vestuario.

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La selección femenina de baloncesto llega a Berlín para el Mundial 2026

La selección española de baloncesto llega a Berlín para el Mundial 2026, que se celebrará hasta el 13 de septiembre.Vídeo: FEB

Entre Alba Torrens (nacida en agosto de 1989) y Awa Fam (nacida en junio de 2006), la benjamina, hay 17 años de diferencia. Una brecha que no apaga el buen rollo que se respira en el vestuario, un entusiasmo que resume a la perfección Iyana Martín, dedicándole a la cámara un corazón dibujado con los dedos o celebrando el aterrizaje en Berlín.

P. ¿Quién de vuestras compañeras no calla ni debajo del agua?

Helena Pueyo. Vilaró no se calla nunca, pero es la que más equipo hace.

P. ¿Quién cuenta los mejores cotilleos?

Mariona Ortiz. (Ríe). Vilaró también. Es que no calla…

P. ¿Quién es la más tardona?

HP y MO. ¡Iyi!

P. ¿Quién es la DJ oficial del vestuario?

HP y MO. Awa.

P. ¿Y a quién no le dejáis tocar la música?

HP y MO. A Alba.

P. ¿Quién manda más memes en el grupo del equipo?

HP. ¡Mariona!

P. ¿A qué jugáis en los ratos muertos de la concentración?

HP y MO. A cartas, al tapón, a código secreto… Y juegos de roles.

P. ¿Quién creéis que sobreviviría a un apocalipsis zombi?

HP y MO. Alba seguro que no…

P. ¿Quién diríais que es la más fashion victim?

HP y MO. Awa.

P. ¿Cuáles son vuestros apodos favoritos del vestuario?

HP y MO. Bueni [por Elena Buenavida], Vieji, Lolamento [por Lola Pendande].

P. ¿Quién es la que siempre hace reír a las compañeras en momentos de tensión?

M.O. Justamente Pueyo: no parece todo lo divertida que en el fondo es.

P. ¿Un tatuaje favorito de los vistos en el vestuario?

M.O. También el de Pueyo del brazo, porque representa la medicina y la transformación, por su diabetes. [Helena Pueyo padece diabetes desde los 11 años, enfermedad que no le ha impedido alcanzar la élite del básquet].

P. Si volvéis a casa con el oro o la plata al cuello, ¿qué promesa haríais?

M.O y H.P. ¡Darnos un baño en la Cibeles… y de ahí a Ibiza!

En el vestuario de la selección española cunden, como ven, el buen rollo y la esperanza. La expectativa certera de que el Mundial de Berlín suponga el puente entre la generación que convirtió a España en potencia global del básquet, una época memorable que representa como nadie Alba Torrens, y una generación, la de las más bisoñas Awa Fam o Iyana Martín que ya han arrasado con todo en categorías inferiores y quieren dejar su impronta también en la absoluta. Entre las dos camadas, la suma arroja experiencia y descaro. Dos generaciones de oro a las que Miguel Méndez tratará de fundir en una medalla de ese mismo metal.

La selección española de baloncesto femenino se despidió de Madrid el lunes 31 de agosto en la sede Endesa antes de viajar a Berlín, donde debutará el viernes en un Mundial en el que aspira a medalla ante Alemania. El acto, organizado por Endesa y la FEB, reunió al equipo y al cuerpo técnico, además de jóvenes jugadores de categorías inferiores.

Elisa Aguilar, presidenta de la FEB, destacó el potencial del grupo: “Lo mejor que tenéis es que sois un gran equipo. Hay jugadoras muy buenas, pero tienen un problema: no son vosotras”, y se mostró convencida de que regresará de Alemania con un resultado del que sentirse orgullosos.

Carlos Pizá de Silva, director general de Comunicación de Endesa, subrayó el profundo vínculo de la compañía con #LaFamilia y el baloncesto español: “En Endesa llevamos década y media a vuestro lado, tanto en los pódiums como en las derrotas y las lesiones”. También puso el foco en las futuras generaciones, protagonistas de un verano repleto de medallas.