Saturno es el sexto planeta del Sistema Solar y el segundo más grande después de Júpiter, con un diámetro de más de 120.536 kilómetros, … diez veces el de la Tierra. Su rasgo más conocido son sus anillos. Pero para los especialistas en astronomía, la atmósfera de este coloso gaseoso es también un área de investigación que no cesa de aportar novedades. La última la aporta un equipo de la Universidad del País Vasco (EHU), que ha encontrado nubes en forma de decágono en su polo sur, algo insólito en nuestra galaxia.

«Nadie había previsto que pudieran formarse en las nubes de ningún planeta estructuras con una forma geométrica tan bien definida, como es un polígono de diez lados como el que reportamos. Todavía no entendemos cómo se forma y por qué solo las vemos en Saturno», explica a este periódico Agustín Sánchez Lavega, profesor emérito en la Escuela de Ingeniería de Bilbao, que ha liderado un trabajo publicado en la revista ‘Science Advances’.

A principios de la década de los años ochenta del siglo pasado, las naves Voyager 1 y 2 -todavía siguen activas- encontraron en el polo norte de Saturno nubes con forma de hexágono, es decir, con seis lados. Pese a que la distribución de los vientos y la dinámica atmosférica son iguales, no se habían hallado formas similares en el otro extremo del planeta. Fue en 2023 gracias al telescopio espacial Hubble cuando los astrónomos encontraron por fin unas nubes todavía más sorprendentes. A esos seis lados le sumaban otros cuatro. Estas observaciones se confirmaron en 2024 y 2025 con imágenes obtenidas con telescopios situados en nuestro planeta.

«Realmente la naturaleza del fenómeno desafía los modelos atmosféricos. No sabemos si tanto el hexágono como el decágono son estructuras enraizadas en profundidad en la atmósfera del planeta, bajo las capas de nubes superiores, o bien se trata de formaciones meteorológicas superficiales, que afectan solo a dichas nubes», insisten en su sorpresa los especialistas de la EHU.

En busca de una explicación

Confirmado el hallazgo, queda ahora dar con una explicación. «La ondulación decagonal pudiera deberse a una inestabilidad de la corriente en chorro de vientos sobre la que vemos se asienta el decágono, cuando se producen cambios en los vientos. Otra posibilidad es que un óvalo anticiclónico -un vórtice de unos 4.000 kilómetros de longitud- que se encuentra cerca de esa corriente de vientos los mueva en latitud y los haga oscilar. Es lo que hemos inicialmente explorado, pero todo está abierto. Lo bueno es que ahora tenemos dos, hexágono y decágono, un polígono en cada hemisferio y esto nos da posibilidades de comparar los resultados de los modelos», apunta el profesor de la EHU.

El de estas nubes con formas tan complejas no es el único trabajo novedoso sobre Saturno publicado por el equipo de Sánchez Lavega. En 2019, encontraron un nuevo tipo de tormentas similares a las danas o gotas frías de la Tierra pero a una escala muy superior. Tanto que una de ellas se prolongó durante siete meses.