Summer Frazier, una apicultora de Georgia, en Estados Unidos, encontró un perro callejero en muy mal estado junto a su casa y decidió hacerse cargo de él. Lo que no podía imaginar entonces era que aquel animal acabaría llevándola hasta una hermana que nunca había conocido y que, pese a lo que ella creía, vivía a solo 32 kilómetros de distancia.
El perro apareció una mañana en el garaje abierto de Frazier y apenas podía caminar. Estaba tan deteriorado que, en un primer momento, ni siquiera tuvo claro qué animal tenía delante. “Caminó hacia mí con dificultad y literalmente se desplomó a mis pies”, contó posteriormente en TikTok, donde tiene unos 26.000 seguidores.
Frazier descubrió que era un maltés de raza pura, cubierto de pulgas y sin microchip. Lo limpió, comenzó a alimentarlo y lo llevó al veterinario con la esperanza de que pudiera recuperarse, pero las pruebas revelaron que padecía un linfoma. El veterinario sospechó además que podía proceder de una fábrica de cachorros y haber sido abandonado después de enfermar.
El perro murió 14 días después
Frazier decidió llamarlo Dru Hill, en referencia al grupo estadounidense del mismo nombre y a su canción “5 Steps”. Después de conocer el diagnóstico, quiso acompañarlo durante el tiempo que le quedara y llegó a dejar temporalmente de trabajar para poder estar a su lado.
Mientras lo cuidaba, comenzó a compartir su historia en TikTok, donde el perro fue ganándose el cariño de sus seguidores y de algunas personas de su entorno. Su estado, sin embargo, siguió empeorando y Dru Hill murió en sus brazos solo 14 días después de haber aparecido en su garaje.
Tras su muerte, la apicultora publicó un nuevo vídeo sobre el perro. La grabación acabó llegando a una mujer que, nada más ver a Frazier, creyó reconocer en ella a una de sus hermanas por parte de padre, a la que nunca había conocido.
“Esa es mi hermana”, le dijo a su marido al encontrarse con el vídeo. Frazier sabía desde hacía años que tenía hermanas, pero desconocía sus nombres y sus rostros y pensaba que vivían en California. Cuando ambas se pusieron en contacto y comenzaron a hablar sobre su familia, comprobaron que tenían el mismo padre.
Además, descubrieron que habían vivido mucho más cerca de lo que imaginaban. Su hermana no estaba en California, como Frazier creía, sino también en Georgia, a apenas 32 kilómetros de su casa.
Una hermana y cinco sobrinos
Gracias al contacto con su hermana, Frazier descubrió además que tenía cinco sobrinos de entre uno y seis años. Desde entonces ha comenzado a conocerlos y está preparando varias habitaciones de su casa para que los niños puedan quedarse con ella.
También quiere acercarlos a su trabajo como apicultora y planea conseguir pequeños trajes de protección para que puedan acompañarla a las colmenas y aprender cómo trabaja con las abejas.
Frazier cree que probablemente nunca habría conocido a esta parte de su familia si aquella mañana hubiera decidido echar al perro de su garaje. “Si le hubiera dicho a ese perro que se fuera, no tendría cinco sobrinos y una hermana que parece mi gemela”, explicó a People.