La fusión de Cirsa con Lottomatica conllevará un suculento regalo para los accionistas de ambas compañías. De acuerdo a los términos de la fusión, en el marco de esta transacción, cobrarán dos dividendos, por un montante que alcanza los 1.000 millones de euros. Para ello, las compañías han llamado a la puerta de la banca, en concreto de Deutsche Bank y Barclays, que otorgarán un préstamo por ese importe para sufragar estos pagos, según indican fuentes financieras. Se trata de un tipo de operación que en el argot financiero se conoce como dividend recap.

Cirsa y Lottomatica han acordado una fusión para crear un grupo con una valoración de más de 13.000 millones, incluyendo la deuda. La oferta de canje es de 0,668 nuevas acciones de Lottomatica de nueva emisión por cada título de Cirsa y a esto se suma el pago de estos dividendos. El primero lo recibirán solo los accionistas de Cirsa, a razón de 1,56 euros por título, lo que suma 262 millones. El segundo pago extraordinario lo realizará ya la empresa conjunta, una vez finalizada la fusión, por 744 millones, y se abre la posibilidad de que esta última retribución se efectúe con una entrega en efectivo propiamente dicha, mediante recompras de acciones o con una mezcla de ambas fórmulas. En total, los pagos prometidos suman 1.000 millones de euros.

Para afrontar esa retribución, Cirsa y Lottomatica han recibido un préstamo puente por este importe de dos bancos, Deutsche Bank y Barclays. Esta deuda tendrá un vencimiento de 12 meses, un plazo en el que las partes esperan que se cierre la transacción, una vez obtengan la autorización de las juntas de accionistas de ambas firmas, así como el plácet de diversos reguladores, como de competencia, del juego o de inversiones extranjeras. Una vez transcurrido este plazo, la empresa fusionada refinanciará este pasivo, bien con caja, bien con nuevos créditos. Un portavoz de Cirsa ha declinado hacer comentarios sobre esta información.

La estructura financiera definitiva, sin embargo, no está definida. Un préstamo temporal de este tipo habitualmente implica el pago de tipos de interés altos y permite a la empresa financiar por completo el pago de los dividendos con deuda. Aunque las fuentes consultadas dudan de que vaya a ser así y de que llegue a utilizar todo el crédito para abonar el dividendo. Estas apuntan a que, previsiblemente, termine financiando la mitad con ese préstamo y la otra con caja, si bien no se descarta incluso que no llegue a disponer de este crédito y pague todo el dividendo con liquidez. Evercore y PJT Partners son los asesores financieros de la transacción por parte de Lottomatica, a los que acompañan Deutsche Bank y Mediobanca, mientras que Lazard ha trabajado por el lado de Cirsa. Barclays está al servicio de Blackstone como asesor.

En cualquier caso, los dividendos supondrán relevantes ingresos para los accionistas de la empresa española. Blackstone, que controla el 74% de Cirsa, recibirá unos 194 millones por el primer dividendo, solo para los accionistas de esta compañía. En cuanto a la segunda retribución, por 744 millones —que lo cobrarán todos los dueños de la sociedad fusionada, de la que el fondo estadounidense tendrá el 24%—, el gigante estadounidense del private equity recibirá el equivalente a 178 millones. Es decir, la transacción le supondrá un ingreso en metálico de unos 350 millones.

Una fuente próxima a la operación describe la fusión como una puerta de salida para Blackstone del capital de Cirsa. El gigante del capital riesgo compró en 2018 la empresa española de juego por 2.200 millones a su fundador, el empresario Manuel Lao. Tras varios intentos, protagonizó una salida a Bolsa en el verano del año pasado con una ampliación de capital de 400 millones y una venta de acciones por la que Blackstone percibió 60 millones. Tras la fusión, será propietario de una participación más pequeña en una compañía más grande, de 8.500 millones de capitalización a cierre de ayer. Esto facilita eventuales ventas de acciones en el mercado, una vez expirado el periodo de permanencia de Blackstone en el capital, de tres meses tras el cierre de la transacción. El fondo ya está preparando la salida total del grupo para los meses siguientes al cierre de la fusión, según fuentes financieras.

Sobre el mencionado periodo, el director financiero y consejero delegado adjunto de Lottomatica, Laurence Van Lancker, ha asegurado en la conferencia con analistas que “Blackstone ha sido un accionista muy favorable de Cirsa”. “No creo que haya mucho que leer en el periodo de permanencia ni en otras cosas. Se ha incorporado a esta entidad combinada porque cree que es una oportunidad muy atractiva, y estamos muy contentos de tenerlos con nosotros”, ha puntualizado.

Refinanciación

A la eventual refinanciación del crédito puente concedido por Deutsche Bank y por Barclays se suma un bono de 450 millones al 6,5% que Cirsa mantiene en cartera y que se sitúa con claridad por encima del coste al que se financia Lottomatica, por debajo del 5%. De refinanciar esos instrumentos al coste actual del grupo italiano dependen los 14 millones anuales de ahorro en intereses que las compañías incluyen en su cálculo de sinergias, según han comunicado en la nota enviada al supervisor español. La nota conjunta lo formula en condicional y lo vincula a una eventual mejora de la calificación crediticia, que hoy sitúa a Cirsa en Ba3 según Moody’s, dos escalones por debajo de Lottomatica y tres por debajo del grado de inversión.

El crédito puente, que correrá a cargo, de entrada, de Deutsche Bank y Barclays, engordará el pasivo de la nueva Lottomatica y subirá de forma considerable su ratio de endeudamiento hasta las 2,7 veces el beneficio bruto de explotación (ebitda), cuando, a cierre del pasado mes de junio, se colocaba en 2,35 veces computando el ebitda de los últimos 12 meses. La compañía asevera que esa ratio cuenta con margen “visible” de mejora hasta un rango de 2 a 2,5 veces. El presidente y consejero delegado de la compañía italiana, Guglielmo Angelozzi, ha admitido que la ratio quedará ligeramente por encima de su política financiera, aunque anticipó que el camino es muy claro.

El objetivo mencionado no es exclusivo de Lottomatica. Es también el umbral que Cirsa se fijó a sí misma al salir a Bolsa en julio del año pasado, según consta en el folleto de la Oferta Pública de Venta (OPV) y Suscripción (OPS) y Moody’s señaló al subirle el rating el pasado mayo. Cirsa venía de 3,3 veces el ebitda y había bajado en unos 600 millones de deuda desde enero de 2025, con la misión de acercarse al grado de inversión. A la conclusión del primer semestre, la deuda financiera neta de ambas compañías se situó en unos 4.200 millones, a los que se añadirán los 1.000 millones extra.

Lottomatica aspira a combinar una mejora de su ratio de endeudamiento, que se reducirá gracias al crecimiento del ebitda, calculado en un 11% este ejercicio, con una potente retribución a los accionistas. Quiere repartirles hasta 4.000 millones de euros en tres años, a contar desde el cierre de la operación. En esta cuantía, incluye los 744 millones de la distribución de capital prometida una vez culminada la fusión. También computan en la cifra milmillonaria de retorno al accionista la política de dividendos ordinarios –que en el caso de la empresa transalpina supone repartir el 30% del beneficio neto ajustado, cinco puntos porcentuales por debajo de la de Cirsa– y recompras de acciones.