La Organización Meteorológica Mundial (OMM), la mayor autoridad científica en cuestiones de clima, confirmó este jueves (3.09.2026) que el fenómeno de El Niño  se intensificará aún más hasta ser muy fuerte y que persistirá al menos hasta febrero de 2027, alterando las pautas de lluvias y temperaturas en todo el mundo.

«El episodio de El Niño se ha consolidado y en los próximos meses se intensificará hasta convertirse en un evento de intensidad muy fuerte», según coinciden los pronósticos de expertos y de los organismos más avanzados de todo el mundo que estudian este fenómeno, el cual suele aparecer entre cada dos y siete años.

Los cambios en la temperatura y patrones de lluvia aumentarán los riesgos de inundaciones, sequías y calor extremo, ha reconocido en Ginebra la argentina Celeste Saulo, secretaria general de la OMM, uno de los principales organismos científicos de Naciones Unidas.

El secretario general de la ONU, António Guterres, dijo hoy en un comunicado: «El Niño se está volviendo gigantesco ante nuestros ojos. La ciencia no deja lugar a dudas: el planeta se encuentra en aguas desconocidas, y esas aguas se están calentando. Las temperaturas de la superficie del mar están aumentando, las temperaturas siguen subiendo y el mundo se encuentra en la zona de peligro del clima extremo».

Casas bajo el agua y masas de agua en las inundaciones en Nepal. (31.08.2026).Imagen de la destrucción tras las graves inundaciones en Nepal. (31.08.2026).Imagen: Ambir Tolang/JNA Press/Sipa USA/picture alliance

Inquietud en todo el mundo por el impacto de El Niño

La fuerza que tomará El Niño se originará en parte en las temperaturas excepcionalmente altas en el  Pacífico tropical -que del lado de Latinoamérica baña las costas de Ecuador, Colombia y Perú, entre otros países) y se prevé que alcance su «apogeo» a finales de este año, aunque sus efectos se seguirán sintiendo bien entrado 2027.

La ocurrencia de El Niño está causando inquietud en distintas partes del mundo, que suelen sentir de forma más fuerte su impacto y hasta padecer diversos tipos de desastres naturales por esta causa.

Uh hombre sentado frente a una reserva de agua potable en disminución por la sequía en Colombia.El fenómeno de El Niño provoca sequía y también inundaciones.Imagen: Fernando Vergara/picture alliance/dpa

En regiones como Centroamérica, la alteración de las lluvias ha provocado una fuerte sequía y escasez de agua, lo que ha sido catastrófico para los cultivos de maíz. Miles de familias campesinas ya están afectadas.

En la India, las lluvias del monzón han estado por debajo de lo normal en agosto y se espera que estas condiciones se mantengan en septiembre, lo que también tendrá efectivos perjudiciales en la agricultura.

El Niño golpea en todo el mundo: partes de África, del sudeste asiático y Australia también son zonas del mundo que suelen experimentar lluvias torrenciales, inundaciones y deslizamientos de tierra cada vez que El Niño se produce.

Un hombre toma agua de una botella en Lima, Perú, bajo un sol ardiente, en la ola de calor extremo. (2024).Calor extremo en Lima, Perú. (2024).Imagen: Cesar Bueno/Newscom/GDA/IMAGO

Desde una perspectiva social, el impacto más grave es la disminución de la producción agrícola, con lo cual las comunidades pierden su acceso a los alimentos y en el resto del mundo los precios aumentan.

A esto último hay que sumar los estragos del conflicto entre Irán y Estados Unidos y el cierre del  estrecho de Ormuz.

Saulo sostuvo que «este episodio excepcional de El Niño exige medidas de preparación y respuesta excepcionales» y destacó la movilización sin precedentes de los servicios meteorológicos e hidrológicos de todos los países.

La OMM señaló que ahora los gobiernos y otras instancias de decisión deben valorar esta información y definir lo que tienen que hacer.

Rutas inundadas y vehículos en el agua en inundaciones en Rio Grande do Sul, Brasil. (2024).Inundaciones en Rio Grande do Sul, Brasil. (2024).Imagen: Nelson Almeida/AFP

Uno de los valores que más alarma está causando entre los científicos es el aumento excesivo de las temperaturas del mar, y no solo de la superficie, sino incluso debajo de ésta.

En la superficie se hansuperado con creces los registros normales, con un aumento de hasta 2,6 grados Celsius adicionales y valores que no han dejado de subir en las últimas semanas.

Pero bajo la superficie del océano «el calor acumulado alcanza una magnitud aún más excepcional», pues en algunas zonas las temperaturas han superado la media en más de 8 grados.
 

No dejes que el algoritmo oculte las noticias. Si confías en este sitio para obtener información confiable, por favor dedica un momento a seleccionarnos como tu fuente preferida en Google: haz clic aquí y marca el casillero o pulsa el botón de DW.com para ver siempre nuestras noticias verificadas en tus preferencias.

CP (efe, afp)