Sacha Thyssen Cuesta acaba de dar uno de los pasos más importantes de su vida. A sus 18 años, el primogénito de Borja Thyssen y Blanca Cuesta ha dejado Madrid para instalarse en Estados Unidos, donde continuará su formación en una universidad de élite perteneciente a la Ivy League.
El joven llega a esta nueva etapa después de completar sus estudios en el American School of Madrid (ASM), uno de los colegios internacionales más prestigiosos de la capital, situado en Pozuelo de Alarcón y conocido tanto por su modelo educativo estadounidense como por las conocidas familias que han acudido a él, tal y como te contamos en THE OBJECTIVE.
Un exclusivo colegio americano con sede en Pozuelo
Fundado en 1961, el American School of Madrid es un centro internacional privado y sin ánimo de lucro que recibe a estudiantes desde los tres años hasta el final de la enseñanza secundaria. El inglés es la principal lengua de enseñanza y los alumnos de los cursos superiores pueden obtener el diploma estadounidense de High School y cursar también el Programa del Diploma del Bachillerato Internacional.
Su vocación internacional se refleja especialmente en el destino de sus estudiantes. Según el propio centro, la promoción de 2026 recibió ofertas de universidades de 20 países y cinco continentes. Entre ellas figuran instituciones de la talla de Columbia y Cornell, ambas pertenecientes a la Ivy League, además de Georgetown, NYU, UC Berkeley, UCLA, London School of Economics, University College London, King’s College London, McGill o Bocconi.
Eso no significa que Sacha haya escogido Columbia o Cornell —su universidad no se ha hecho pública—, pero sí permite hacerse una idea del nivel académico y de las aspiraciones universitarias de los alumnos que salen del colegio. Los resultados académicos también respaldan esa reputación. La promoción de 2026 consiguió un 92% de aprobados en el Diploma del Bachillerato Internacional, y cerca del 40% de los estudiantes obtuvo 35 puntos o más.
Más de 25.000 euros al año por alumno
Estudiar allí, obviamente, tiene un precio considerable. Según las tarifas publicadas actualmente por el propio colegio la escolaridad oscila entre los 12.173 euros anuales de los primeros cursos de infantil y los 25.072 euros de los grados 9 a 12, correspondientes a los últimos años de secundaria.
Y la matrícula no es el único gasto. Los nuevos candidatos pagan una tasa de solicitud de 250 euros y existe además una Capital Fee de 8.100 euros para los nuevos alumnos desde EC5 hasta Grade 12. A ello se suma una cuota anual de matriculación de 950 euros. Servicios como el transporte escolar se pagan aparte: el autobús cuesta 2.404 euros al año, mientras que el comedor tiene un precio de 9,85 euros diarios. Así, una familia que incorpore por primera vez a un hijo en los cursos superiores puede superar fácilmente los 30.000 euros de desembolso durante el primer año.
Ingeniería Mecánica y Electrónica: la elección de Sacha
El destino académico escogido por Sacha revela además un perfil alejado, al menos por ahora, del mundo del arte tradicionalmente asociado al apellido Thyssen. El joven está especialmente interesado en la Ingeniería Mecánica y la Electrónica y cursará en Estados Unidos una formación relacionada con ambas disciplinas.
Se prevé que estudie un doble grado de Ingeniería Mecánica y Electrónica. Sin embargo, como todavía no se conoce públicamente qué universidad ha elegido ni la denominación oficial del programa estadounidense, no se puede saber en qué consiste la carrera exactamente. Lo que está claro es que estos estudios pueden abrirle las puertas en sectores como la robótica, la automatización industrial, la industria del automóvil, los sistemas inteligentes, la energía o la fabricación avanzada.
Borja Thyssen y Blanca tienen cinco hijos. | Gtres
Sacha cuenta además con una preparación especialmente internacional: domina el inglés gracias a su educación en el colegio americano y lleva años estudiando chino, idioma que ha seguido perfeccionando antes de trasladarse a Estados Unidos.
¿Por qué estudiar en Estados Unidos?
Borja Thyssen y Blanca Cuesta no han explicado los motivos concretos de ‘mandar’ a su hijo a Estados Unidos. Sin embargo, desde un punto de vista académico, la elección tiene sentido, pues Sacha lleva años formándose dentro de un sistema educativo americano, en inglés y con una marcada orientación internacional. Pasar del American School of Madrid a una universidad norteamericana supone, por tanto, continuar un camino que comenzó mucho antes de terminar el Bachillerato.
También encaja con su interés por la ingeniería y la tecnología y, a sus 18 años, le permitirá adquirir independencia y comenzar a construir una trayectoria propia lejos del entorno en el que ha crecido.
Borja Thyssen mantiene su residencia fiscal en Andorra, donde está teniendo problemas
Marcharse al extranjero tampoco resulta completamente ajeno a la historia familiar. Borja Thyssen mantiene desde hace años su residencia fiscal en Andorra, donde su figura está siendo muy polémica desde este pasado mes de agosto, cuando trascendió que un juzgado andorrano había requerido a Borja en relación con un procedimiento iniciado por MoraBanc por un préstamo de cerca de cinco millones de euros, garantizado con su vivienda en Andorra.
Paralelamente, Madrid ha tenido durante años un peso fundamental en la vida de Blanca Cuesta y de sus cinco hijos. Los niños han crecido y estudiado en la capital y Pozuelo de Alarcón se ha convertido en uno de los principales centros de la vida familiar. Eso explica también que la marcha de Sacha a Estados Unidos no deba interpretarse como el traslado de los Thyssen-Cuesta fuera de España. Es, por ahora, la salida al extranjero de su hijo mayor para comenzar la universidad.
Por eso, la marcha de Sacha parece más una decisión académica individual que un alejamiento de la familia respecto a España. Eso sí, es destacable, ya que es el primero de los cinco hermanos que abandona el hogar para ir a la universidad. Eric, Enzo, Kala e India permanecen en Madrid. La decisión resume, en cierto modo, la educación que Borja Thyssen y Blanca Cuesta han escogido para sus hijos: crecer en España, pero dentro de un sistema pensado para desenvolverse internacionalmente en un sector alejado del arte de los Thyssen.