Pronto llegarán los parones de selecciones y, por primera vez en mucho tiempo, el Deportivo se puede ver ampliamente afectado, a pesar de que la competición se detiene unas semanas. Uruguay se puede acordar de José María Giménez y futbolistas como Bil, Noubi y hasta Quagliata y Amatucci están haciedo méritos, además de algún combinado menor con Bright Ede. Quien, desde luego, tiene un hueco en su combinado nacional por rendimiento deportivo es Pierre-Emerick Aubameyang, pero el deportivista deja a un lado acudir a la llamada de Gabón, después de que fuera purgado y señalado en el último descalabro: «¿Volver con Gabón? Para mi es stand-by por el momento porque después de lo que ha pasado, después de la CAN, eso que había entendido es que estaba banni (desterrado, baneado)», razona y prosigue en un programa de Canal+ Francia. «Yo no entendí realmente por qué. Y después eso ha sido el destierro (…) en fin, yo no entiendo demasiado. Lo que esperaba por parte de esa gente que hicieron esas cosas, lo mínimo que podían hacer era venir, intercambiar, hablar. Cosa que no se hizo así que para mi se quedó en stand-by», cuenta. Pide un cambio en las formas que no se ha producido: «Yo nunca engañé. Lo mínimo es un intercambio y, sobre todo, si yo fui baneado por nada, entender y, por qué no, excusarse porque es ensuciar mi nombre. Es todo un equipo a representar un país. Y eso hace daño, ver mi nombre ensuciarse así. Entonces como ya lo he dicho, yo vine lesionado, yo lo di todo por estar en forma. Esto pasó así. Para mi, mientras tanto, la selección es stand-by».

El conflicto

La espalda de Aubameyang luce un imponente tatuaje que dibuja la silueta del continente africano, coronado por un águila, símbolo de la libertad que él pretende y anhela para la que considera su casa, «su inspiración». El ariete decidió hace mucho tiempo jugar para el país de su padre. Hace unos meses aún marcó cuatro goles ante Gambia y soñó con llevar a su selección al Mundial 2026, pero el equipo se cayó por el camino. Aquel asalto interruptus acabó mal porque el consejo de ministro suspendió al cuerpo técnico, disolvió temporalmente la selección y apartó a un par de futbolistas, entre ellos Aubameyang.