Las comparaciones con ‘Pasapalabra’ van a ser inevitables: ‘Rueda la letra’, la nueva apuesta de Telecinco para sus tardes, recupera buena parte del espíritu y … la mecánica del concurso que durante años formó parte de la parrilla de la misma compañía. Dos concursantes, dos rostros conocidos que acompañan a cada participante, un presentador con experiencia en este tipo de formatos, un gran plató, pruebas de entretenimiento y, sobre todo, una rueda final de letras que concentra buena parte de la atención.
Al igual que en ‘Pasapalabra’, los concursantes acumulan segundos que después pueden utilizar en la fase final, mientras que el programa parte de un bote de 200.000 euros al que se le suman los 1.200 euros que gana cada concursante por hacerse con la victoria cada día.
Una de las principales diferencias estará en el horario. El nuevo concurso se estrenará el lunes a las 19.00 horas, una hora antes de que comience ‘Pasapalabra’ en Antena 3. De esta manera, la cadena evita inicialmente un enfrentamiento directo con su antiguo concurso.
La gran prueba final vuelve a situar las letras en el centro del concurso. En este caso, los concursantes no tendrán que pronunciar «pasapalabra» cuando decidan no responder, sino que utilizarán simplemente «paso». Entre las pruebas también aparece una subasta que recuerda a una de las mecánicas de otro concurso que fue emitido por Telecinco, ’25 palabras’.
La nueva apuesta mantiene numerosos elementos reconocibles del concurso rival, incluido el gran juego final de palabras, aunque cambia algunas de sus reglas y pruebas
El director de Producción de Contenidos de Mediaset España, Jaime Guerra, destacó en la presentación la importancia de la «prueba más famosa de la televisión». A Carlos Sobera, por su parte, incluso se le escapó la palabra «rosco» cuando fue abordado por los periodistas durante la presentación del programa.
La cuestión no es menor. La utilización de una prueba final de estas características llega después de una larga disputa judicial relacionada precisamente con la propiedad de esta mecánica. Mediaset rompió en 2010 su relación con la factoría ITV para la producción de ‘Pasapalabra’ y ha sido condenada a pagar 73,2 millones de euros a la compañía británica por la utilización del formato sin permiso.
La situación cambió en parte después de que MC&F, la productora neerlandesa cercana a Mediaset, demostrara en los tribunales que la prueba final que había dado fama internacional al concurso no pertenecía a ITV, dueña de ‘Pasapalabra’ a excepción de esta prueba. La compañía británica quizá acabe demandando a Mediaset si cree que las similitudes entre ambos formatos son considerables. La batalla legal entre las distintas partes todavía tiene recorrido y las reclamaciones cruzadas previsiblemente continuarán, especialmente tras la negativa de Mediaset a tomar distancia estética y de contenido con ‘Pasapalabra’.
En Bulldog TV, la productora responsable de ‘Rueda la letra’, Alfredo Ereño defiende que la prueba final es un regalo para el espectador. Rafa Guardiola, director del concurso y antiguo director de ‘Pasapalabra’, explica que el objetivo es construir una relación cercana con los participantes. Son «dos formatos en uno», reconoce. La primera parte busca diversión, con baile, bromas y participación de los famosos. La segunda cambia completamente de tono y se convierte en un juego por dinero en el que la tensión aumenta progresivamente. Para ello, Guardiola asegura que ha buscado inspiración en los juegos tradicionales, en las aplicaciones y en los juegos musicales.
Entre los concursantes aparecen dos antiguos ganadores del bote de ‘Pasapalabra’. Una de ellas es Lilit Manukyan, de origen armenio, que ganó 318.000 euros en 2014 y posteriormente participó también en ‘El cazador’. «El reto es competir con la Lilith 2014, cuando gané el bote y me jubilé de estudiar. Ahora es un reto y un estímulo volver a la rueda, y nunca mejor dicho», explicó.

El logo del programa.
(R. C.)
También participa Fran González, otro de los nombres asociados a la historia reciente del concurso. El propio concursante resume el cambio de etapa con una frase: «Estoy disfrutón. El Fran de 2018 se sorprendería de ver al Fran de 2026».
El espacio se emitirá una hora antes que ‘Pasapalabra’, mientras la cadena reorganiza su tarde y cancela ‘De lunes a viernes’
Para Carlos Sobera, el nuevo espacio supone también un reto personal. El presentador se define como «disfrutón, cachondo, fresco, empático» y asegura que se ha intercambiado mensajes con el actual conductor de ‘Pasapalabra’, Roberto Leal, y con el anterior, Christian Gálvez.
La segunda parte del formato, por la velocidad necesaria para formular preguntas, obliga a Sobera a salir de su zona de confort. El presentador compaginará a diario este proyecto con ‘First Dates’, pero no con ‘El precio justo’, que ha sido reubicado al fin de semana. Este concurso cuenta con varias entregas previamente grabadas y, en caso de mantenerse en antena, en el futuro quizá experimente algunos cambios.
Sorpresa ante los cambios de Mediaset
El estreno de ‘Rueda la letra’ se produce en una cadena que afronta una profunda reorganización de sus tardes. Mediaset ha decidido cancelar el espacio de corazón ‘De lunes a viernes’, que es el formato que mejor le ha funcionado de todos los que ha estrenado en verano, y mantener ‘El verano se mueve’, pese a sus discretos datos de audiencia. La decisión refuerza el peso de Ana Rosa Quintana dentro de la programación.
La productora de Quintana, Unicorn Content, asumirá desde el lunes alrededor de nueve horas diarias en la cadena. Lo hará después de tres años en los que sus espacios de tarde no han terminado de consolidarse. Primero fue el fallido ‘TardeAR’, después ‘El tiempo justo’, que se trasladará de octubre a la franja de mediodía con Joaquín Prat, y ahora ‘El verano se mueve’, con Ion Aramendi al frente.
También ‘Vamos a ver’ ampliará su duración a costa de ‘El precio justo’, que pasa al fin de semana. Por su parte, ‘El diario de Jorge’ quedará reducido a una hora, entre las 18.00 y las 19.00 horas. Después llegará ‘Rueda la letra’ a las 19.00 y ‘¡Allá tú!’ a las 20.00.
Los movimientos llegan en uno de los momentos más delicados para Telecinco, que atraviesa sus peores registros históricos de audiencia y acumula 13 meses consecutivos con mínimos históricos.