Madrid

Rusia presentó una protesta formal ante el embajador de Noruega en Moscú el jueves después de que las autoridades noruegas incautaran un buque ruso. El carguero Profesor Molchanov, que navegaba por el Ártico, ha sido embargado para hacer valer una indemnización de 4.220 millones de dólares obtenida por la empresa energética ucraniana Naftogaz por la confiscación de sus activos por parte de Moscú tras la anexión de Crimea en 2014.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso declaró que Moscú había exigido la liberación del buque y que trabajaría para lograr su devolución. Este buque, supuestamente dedicado a labores de investigación, navegaba cerca del archipiélago de Svalbard, el más septentrional habitado del mundo. Desde Moscú hablan de piratería e ilegalidad.

Rusia debe pagar más de 4.000 millones de dólares por los bienes incautados en Crimea

La empresa ucraniana Naftogaz está haciendo cumplir un fallo del Tribunal de La Haya de 2023 por el que Rusia debe pagar más de 4.220 millones de dólares, más intereses, por los bienes incautados en Crimea tras la anexión de 2014. Rusia rechaza el fallo y se niega a abonarlo, por lo que Ucrania está reclamando activos estatales rusos en el extranjero.

Esta es una de las incautaciones de activos más directas contra propiedades estatales rusas hasta la fecha. Sienta un precedente: las sentencias judiciales derivadas de la guerra se están ejecutando activamente contra activos rusos en todo el mundo, y Rusia no tiene capacidad para impedirlo.

En Moscú, además de haber llamado a consultas al embajador noruego, han solicitado por cauces formales la devolución del buque.