No es fácil contemplar el fruto de más de 75 años dedicados al arte con el autor vivo. El pintor y escultor zamorano Antonio Pedrero lo ha hecho. La exposición «Antonio Pedrero. Antológica. 1952-2026» reúne en Casa de Vacas (en El Retiro … madrileño) más de un centenar de piezas realizadas por el artista, que a sus 87 años regresa a Madrid como «un veterano maestro».
Organizada por la familia Pedrero, con la selección de obras a cargo del propio artista y el comisariado técnico de su hija, Ana Pedrero; y patrocinada por la Diputación Provincial de Zamora -que ya hace 40 años organizaba en Zamora una gran monográfica sobre el pintor y escultor-, la exposición supone un homenaje y reconocimiento a Antonio Pedrero Yéboles (Zamora, 1939), el pintor zamorano más representativo de la segunda mitad del siglo XX y primer tercio del siglo XXI, que siendo un niño de diez años cursó estudios en la Escuela de San Ildefonso de Zamora para ingresar después, con tan solo catorce años, en la Real Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.
La emoción era palpable en Casa de Vacas, que sostiene entre sus muros la trayectoria vital del artista con obras de mediano y gran formato. La muestra arranca en la infancia y adolescencia del zamorano, con dibujos y óleos tanto de su paso por Madrid -becado precisamente por la Diputación Provincial de Zamora- como de su obra posterior, asentado en su ciudad natal, y supone un recorrido por distintos estilos y épocas y variadas temáticas. Mostrando al mundo el alma de la provincia zamorana y de sus gentes, extensivo al mundo rural de Castilla y León.
Los dibujos, óleos, murales y maquetas escultóricas que conforman la exposición abarcan desde los primeros años de academia, con retratos de compañeros y amigos miembros de aquella prodigiosa generación artística que puso a la pequeña Zamora en la Vanguardia, hasta óleos fechados en 2024 -en la actualidad Pedrero trabaja en un gran mural-, incluyendo autorretratos de distintas épocas, escenas cotidianas llenas de encanto y tradiciones.
Las obras proceden de numerosas colecciones privadas de Zamora, Salamanca, Valladolid, León, Madrid, Valencia y Granada; la propia colección del artista; y de los fondos de instituciones y entidades como la Junta de Castilla y León, Diputación de Zamora, Ayuntamiento de Zamora, Caja Rural de Zamora, Obispado de Zamora, Fundos, Unicaja, Museo Etnográfico de Castilla y León, Seminario Permanente Claudio Rodríguez, cofradía de Jesús del Vía Crucis de Zamora y Fundación Andaluza Rodríguez Acosta de Granada.
La temática, variada, recorre la arquitectura y paisaje de la provincia zamorana con estampas de Toro, Aliste, Benavente, Sayago o Tierra de Campos; escenas y tipos rurales y una selección dedicada a Sanabria y su Lago, donde el artista ha veraneado durante más de 60 años. También la Semana Santa zamorana, primera inspiración artística de Pedrero y con la que mantiene un fuerte vínculo desde la niñez, cuenta con un espacio propio en esta muestra, que permanecerá abierta en Madrid hasta el 27 de septiembre.
Retratos de personajes zamoranos y óleos y dibujos sobre Zamora capital, con el personal «skyline» de la ciudad desde la margen izquierda del Duero, en cuyas aguas se refleja la piedra de la Catedral y las murallas, forman parte de esta exposición, que es una ventana al particular y rico universo de Pedrero.
Grandes murales del artista, como el dedicado a «La Golondrina» (el bar-restaurante de sus padres, que es una crónica social de las pequeñas ciudades de los años 50), «Niños y cometas» -perteneciente a la colección de Unicaja- o el Voto a la Inmaculada de Villalpando, entre otros, figuran junto a bocetos de otras obras de gran formato, mostrando así el proceso de creación.
Las obras, que abarcan de la infancia a la actualidad, proceden colecciones privadas e instituciones públicas
Completa la exposición una pequeña representación de su faceta escultórica con maquetas de diferentes obras -el famoso Merlú de la Plaza Mayor de Zamora o el monumento a la Semana Santa de Cáceres- y reproducciones fotográficas de sus instalaciones como las veletas del Peromato y La Gobierna, el monumento a Sor Ignacia Idoate o el Nazareno de La Congregación, que sale a las calles en la madrugada del Viernes Santo de Zamora.
A la apertura de la muestra acudieron la vicepresidenta segunda de la Junta de Castilla y León, Isabel Blanco, y el presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, entre otros. «Antonio Pedrero es uno de los artistas contemporáneos más importantes de Zamora y una de las figuras esenciales para entender la pintura zamorana de las últimas décadas«, señalaba el presidente de la institución provincial. »Esta muestra es mucho más que una recopilación de obras al uso, ya que es un recorrido por toda una vida dedicada al arte, con 75 años de creación, búsqueda y compromiso con la pintura y, también, un recorrido por Zamora», señalaba.
