Un hombre de 84 años falleció este verano en Salamanca. Es uno de los cuatro casos de fiebre hemorrágica Crimea Congo identificados por las autoridades sanitarias esta temporada en España. En la última década, el Ministerio de Ciencia ha contabilizado un total de 19 infecciones, de las cuales seis no sobrevivieron al virus de esta enfermedad emergente. Hasta 2016, no se había detectado en el país, según indica el Informe epidemiológico sobre la situación de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en España. Años 2016 a 2025, que califica estos hallazgos de “esporádicos”, aunque preocupan a los expertos.
La fiebre hemorrágica Crimea Congo es una infección vírica que se transmite de animales a humanos —zoonosis—, principalmente a través de garrapatas infectadas. Según explica el doctor Álex Almuedo, doctor del Hospital Clínic de Barcelona e investigador del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), esta enfermedad es conocida y endémica en varios países, mientras está emergiendo en otros como España por diferentes causas. Por ejemplo, por el comercio de ganado ilegal en África o por la emergencia climática en latitudes más cercanas: “Las garrapatas, con el cambio climático, están muy contentas”.