Los antecedentes familiares de cáncer colorrectal (CCR) en un familiar de primer grado constituyen un importante factor de riesgo en personas con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), casi duplicando el riesgo de desarrollar la enfermedad, según se desprende de un reciente estudio realizado por el Instituto Karolinska (Suecia).El trabajo, publicado en …

Los antecedentes familiares de cáncer colorrectal (CCR) en un familiar de primer grado constituyen un importante factor de riesgo en personas con enfermedad inflamatoria intestinal (EII), casi duplicando el riesgo de desarrollar la enfermedad, según se desprende de un reciente estudio realizado por el Instituto Karolinska (Suecia).

El trabajo, publicado en la revista ‘Gastroenterology’, muestra cómo el número de casos de cáncer en la familia puede ser un marcador de riesgo importante. «Hasta ahora, pocos estudios han analizado cómo influye tener familiares de primer grado (padres, hermanos o hijos) con cáncer colorrectal en el riesgo de padecer esta enfermedad en personas con EII», según señaló Åsa Everhov, consultora sénior de cirugía en Södersjukhuset y profesora asociada del Departamento de Medicina de Solna, en el Instituto Karolinska.

Los mecanismos patogénicos de la tumorigénesis en la EII aún no se comprenden completamente, y la evaluación del riesgo de cáncer en este tipo de pacientes sigue siendo imprecisa.

El nuevo estudio incluyó a 124.387 personas con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) en Suecia entre 1996 y 2023. Se las comparó con algo más de 1,2 millones de personas de la población general y se les realizó un seguimiento durante una mediana de once años. Durante este período, 1.882 personas con EII desarrollaron cáncer colorrectal.

El mayor riesgo se observó en personas con enfermedad inflamatoria intestinal (EII) que tenían dos o más familiares de primer grado con cáncer colorrectal. Estas personas tenían aproximadamente 2,6 veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad que aquellas con EII sin antecedentes familiares de cáncer.

«Comparativamente, el riesgo era solo un poco menos del 50 por ciento mayor entre los pacientes con EII que tenían un familiar de primer grado que había desarrollado cáncer colorrectal antes de los 50 años. Esto plantea la cuestión de si el número de familiares afectados debería tener mayor peso a la hora de evaluar el riesgo de cáncer», según Ola Olén , consultor sénior en gastroenterología pediátrica del Hospital Infantil y Juvenil Sachs y profesor adjunto del Departamento de Medicina de Solna, Instituto Karolinska.

Los investigadores pudieron constatar, además, que las personas que tenían familiares de primer grado con cáncer colorrectal tenían aproximadamente el mismo riesgo absoluto de desarrollar la enfermedad, independientemente de si padecían o no enfermedad inflamatoria intestinal (EII).


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