El Barça ya se encuentra en Encamp (Andorra) haciendo grupo, cohesionando a un vestuario prácticamente renovado al completo, e impregnándose de la nueva táctica de la pizarra de Aleksander Sekulic. Con una temporada algo más agradable a la que se registra en Barcelona, la expedición azulgrana hace grupo en el país de los Pirineos en los días previos a afrontar la disputa de los dos primeros títulos de la campaña: la Lliga Catalana y la Supercopa Endesa.
En Andorra se encuentran los 15 jugadores con ficha del primer equipo para esta campaña, acompañados por los jóvenes Mohamed Dabone y Abdu Kone. Más allá de los canteranos, de esos 15 efectivos, 11 son nuevos, en un verano de cambios sin precedentes en el basket azulgrana. Ahora bien, toda esa revolución tiene un denominador común que no pasa desapercibido y que explica la nueva filosofía que se pretende implementar en la sección.

Mohamed Dabone, en un entrenamiento con el Barça / FCB
Agotados en la última final ACB
La pasada temporada, el Barça llegó, de manera bastante sorprendente, a la final de la Liga Endesa tras batir a UCAM Murcia y a La Laguna Tenerife en cuartos de final y en semifinales del play-off ACB. Fue una alegría sorprendente, pero que quedó diluida por la manera en la que Valencia Basket sacó el rodillo ante el conjunto azulgrana. Aquel Barça tenía talento y calidad en jugadores contrastados como Will Clyburn, héroe en el primer encuentro por el título en el Roig Arena. Pero aquella plantilla era veterana y no iba precisamente sobrada de piernas, tal y como se pudo comprobar en los tres siguientes duelos en la eliminatoria por el título.
Tras un nuevo volantazo este verano, y con la llegada de Xevi Pujol a la secretaría técnica para liderar la sección, la instrucción ha sido totalmente distinta: tocaba rebajar la media de edad de la plantilla, quizás renunciando a algo de talento, pero con el físico suficiente para llegar en una óptima condición a los momentos de la temporada en los que los títulos están en juego.

Xevi Pujol, director deportivo del Barça / FCB
Una importante rebaja de edad
La apuesta es clara y los números hablan por sí solos: de los 11 fichajes que ha cerrado el Barça, ninguno supera los 30 años de edad. Olek Balcerowski (25), Tosan Evbuomwan (25), Umoja Gibson (28), Yoan Makoundou (26), Tyrese Martin (27), Justin Minaya (27), Josh Nebo (29), Olivier Nkamhoua (26), Justin Robinson (28), Agus Ubal (23) y Stanley Umude (27) llegan a un vestidor en el que Kevin Punter es el más mayor (33). Juan Núñez (22), Joel Parra (26) y Darío Brizuela (31) son los otros tres supervivientes de la pasada campaña.
En total, una media de edad que no llega a los 27 años (26,8) y que se ha conseguido rebajar en casi cuatro años respecto a la pasada temporada. El equipo con el que arrancó Joan Peñarroya la 25/26 y que luego cogió Xavi Pascual rozaba los 31 años (30,7). Salidas como las de Will Clyburn (36), Nico Laprovittola (36), Tornike Shengelia (35 años en octubre) o Jan Vesely (36) han ayudado a rebajar significativamente esta cifra.

Will Clyburn y Tornike Shengelia, en un partido con el Barça / Dani Barbeito
Teniendo en cuenta que el Barça arranca, a partir de la próxima semana, la temporada de manera oficial con la disputa de la Lliga Catalana, y que el fin de semana siguiente disputarán la Supercopa, esta campaña puede volver a contar con un importante número de partidos, y superar sin muchas dificultades los 90 partidos. Todo ello con una Euroliga frenética, de 38 jornadas de temporada regular y 14 semanas de doble partido, que exigirá una amplia rotación y que justifica la apuesta del Barça por esas 15 fichas del primer equipo.
Pendientes de alguna oportunidad
Con estos 15 efectivos arrancará la temporada, sin descartar alguna oportunidad interior que pueda ofrecer el mercado americano. Por delante, semanas en las que se terminan de cerrar las plantillas de la NBA, con distintos retoques que pueden dejar a algún jugador interesante como agente libre.