Redacción
El programa avanzado TET-101 de la biotecnológica Tetraneuron comienza la fase clínica de una terapia génica para pacientes con alzhéimer moderado, tras recibir la autorización de las autoridades australianas para iniciar el primer estudio first-in-human de TET-101, con el fin de evaluar su seguridad y potencial terapéutico en seres humanos.

Este hito ha sido posible gracias a los resultados obtenidos hasta el momento que parten del trabajo realizado en el laboratorio de José María Frade en el Instituto Cajal (CSIC) sobre E2F4, una proteína que participa en la regulación de procesos esenciales, vinculados con el estrés oxidativo y la neuroinflamación, para el funcionamiento de las neuronas.

El comienzo de la fase clínica de TET-101 permitirá evaluar la seguridad y el potencial terapéutico en humanos

TET-101 se dirige inicialmente a pacientes con demencia moderada causada por enfermedad de Alzheimer, para los que las alternativas terapéuticas siguen siendo limitadas. Esta es una fase en la que el deterioro de la memoria y la pérdida de independencia y autonomía adquieren un peso creciente en la vida cotidiana, tanto de quienes padecen la enfermedad como de sus familias y cuidadores.

“Los avances para el tratamiento de enfermos con deterioro cognitivo leve o en otros estadios tempranos de la enfermedad de Alzheimer son notables. Sin embargo, pacientes con enfermedad de Alzheimer y demencia más avanzada representan una población muy amplia con pocas alternativas terapéuticas, y que sufren y representan una enorme carga médica, emocional, familiar y social”, explica Álvaro Pascual-Leone, director médico de Tetraneuron.

El aspecto relevante de TET-101 es la forma de abordar la complejidad biológica de la enfermedad, considerándola desde una perspectiva multifactorial, en la que intervienen distintos procesos biológicos interconectados. TET-101 incorpora E2F4DN, una variante neuroprotectora de esta proteína que tiene el objetivo de actuar sobre la homeostasis neuronal e influir simultáneamente sobre diferentes mecanismos implicados en la neurodegeneración.

La proteína E2F4DN participa en la regulación de procesos esenciales para el funcionamiento de las neuronas

El inicio de la fase clínica permitirá comenzar a estudiar esta aproximación en pacientes y evaluar su seguridad y su potencial para ralentizar la neurodegeneración, restaurar la función neuronal y favorecer la recuperación de capacidades cognitivas afectadas por la enfermedad.

Primeras pruebas en Australia

El salto a la fase clínica se realizará en Australia, inicialmente en St Vincent’s Hospital Melbourne. De manera paralela, Tetraneuron continúa avanzando en las interacciones regulatorias necesarias para las siguientes etapas de su desarrollo internacional, incluida Europa. La elección de Australia para comenzar el ensayo no desvincula, sin embargo, el futuro del programa de España. De los 4,3 millones de euros de financiación pública obtenida en el último año, más de tres millones de euros van a ser destinados a trabajos preparatorios relacionados con su programa de alzhéimer y su desarrollo clínico en España, en colaboración con HM Hospitales y Fundación CIEN.

Según la compañía, “el objetivo es que una investigación nacida en la ciencia pública española y que ha dado ya el salto a la evaluación clínica internacional pueda continuar avanzando también dentro del ecosistema científico y sanitario nacional”.

Aplicaciones en otras enfermedades neurodegenerativas

Además del alzhéimer, Tetraneuron ha estudiado si los mecanismos sobre los que trabaja TET-101 pueden tener aplicación en otras enfermedades neurodegenerativas. En este sentido, la base de este planteamiento es que patologías diferentes pueden compartir procesos relacionados con la pérdida de la homeostasis neuronal, la neuroinflamación, el estrés celular o el deterioro progresivo de la función de las neuronas. De esta manera, la compañía está desarrollando una plataforma de terapia génica que pretende abordar estos mecanismos desde una perspectiva más amplia.

La compañía está trabajando para disponer de la autorización pertinente en Europa, incluyendo España

El párkinson es el mejor ejemplo de esta expansión. Tetraneuron ha obtenido resultados preclínicos de prueba de concepto en esta enfermedad y, de los 4,3 millones de euros recibidos de financiación, 1,3 millones de euros están destinados a avanzar en este programa en colaboración con la Universidad de Navarra.

A esto se añaden las aproximaciones realizadas en otros procesos relacionados con la neurodegeneración y el envejecimiento cerebral. El objetivo a largo plazo es que la investigación iniciada alrededor de E2F4 pueda convertirse en una plataforma desde la que desarrollar distintas estrategias terapéuticas frente a enfermedades que comparten algunos de los procesos biológicos que conducen al deterioro neuronal.