Las últimas semanas están siendo convulsas en el entorno del Athletic a cuenta de algunas decisiones adoptadas por los actuales mandatarios del club, que son los mismos que han gestionado la entidad en los cuatro últimos años. Retirada de invitaciones a los trabajadores de la entidad, jugadores incluidos, pero también a expresidentes y exjugadores; que haya empleados y algunos futbolistas de las categorías inferiores que antes tenían la comida incluida en Lezama y que ahora no; la gestión de algunas renovaciones y otro tipo de cuestiones han ido haciendo más grande una bola que explotó en el Camp Nou, cuando los jugadores del primer equipo masculino se negaron a atender a los periodistas.

Iñaki Williams responde a las críticas por el plante: “Esto no es una rabieta de niños pequeños, va más allá”


Iñaki Williams responde a las críticas por el plante: “Esto no es una rabieta de niños pequeños, va más allá”

“Era darle una señal a la Directiva y al presidente, y funcionó”, explicó Unai Simón, el tercer capitán del equipo, solo tres días después del plante, a la conclusión del encuentro frente al Celta de Vigo en Balaídos. Allí, tanto Iñaki Williams como él desvelaron que la cosa venía de lejos, que no solo era por las invitaciones y que había más sectores del club implicados. Entre ellos, los trabajadores de la entidad.

Estos, tal y como ha podido saber DEIA, le han hecho saber al presidente y a la dirección general de la entidad su malestar por la medida adoptada, de la que tuvieron conocimiento a través de una carta. Así, han utilizado ese mismo medio para mostrar su disconformidad con la decisión. En una misiva dirigida al director general y fechada el 22 de agosto, si bien se ha remitido al club recientemente, una vez se han adherido a la misma, cuentan las fuentes consultadas, que “un gran numero de empleados”.

Apuntar que muchas de las firmas, cuyo plazo estaba abierto hasta el martes, día 1, han llegado después de que hablaran en Vigo dos de los capitanes, lo que hizo ver entre buena parte de los trabajadores que tenían el apoyo del primer equipo. Fue a partir de ese momento, en las últimas horas habilitadas para firmar, cuando volvió a reactivarse el tema.

EL ESCRITO

“Queremos manifestar nuestra más firme oposición a la decisión de eliminar el actual sistema de invitaciones a San Mamés y sustituirlo por un seguro médico colectivo”, arrancan en su escrito, al que ha tenido acceso este periódico y que está fechado el sábado, coincidiendo con el primer partido del Athletic en la presente temporada.

Con todo lo expuesto y asegurando que “la eliminación unilateral de una medida con un importante valor simbólico y emocional puede producir precisamente el efecto contrario al que se pretende: distanciamiento, desmotivación y debilitamiento del sentimiento de pertenencia”, solicitan a la entidad que preside Uriarte cinco puntos.

Primero, que se suspenda la decisión y se dialogue; segundo, que se le facilite a la plantilla de trabajadores la información y los criterios utilizados para evaluar distintas alternativas; tercero, que se abra una negociación con una representación de trabajadores; en cuarto lugar que se estudie un nuevo sistema de acceso a San Mamés que sea equitativo, sostenible y aplicable al conjunto de la plantilla, sean o no sean socios; y, por último, que el seguro médico se valore de manera independiente.

SUS ARGUMENTACIONES

Dicen compartir “la conveniencia de revisar aquellas políticas internas que puedan generar diferencias entre las personas que formamos parte de la organización. Sin embargo, no consideramos que la forma de corregir una desigualdad sea privar a toda la plantilla de una posibilidad que contribuye de manera directa a nuestra vinculación con el club”. Recuerdan que “la condición de ser persona socia para acceder a las invitaciones fue establecida por el propio Athletic”, si bien consideran que “eliminar las invitaciones para todas las personas trabajadoras no resuelve esa desigualdad de manera positiva: simplemente la iguala a la baja”.

Señalan, asimismo, que “el acceso a San Mamés no debe entenderse como una mera ventaja, una retribución en especie o un beneficio social intercambiable por otro”. Y defienden que “poder estar en San Mamés y vivir directamente aquello para lo que trabajamos refuerza el conocimiento de la organización, la identificación con sus objetivos y el sentimiento de pertenencia. Nos permite comprender mejor a nuestros socios y socias, a la afición y la experiencia que el club quiere ofrecer. No es únicamente una cuestión de ocio: es también una forma de mantener vivo el vínculo entre las personas empleadas y el resultado colectivo de nuestro trabajo”.

SEGURO MÉDICO

Sí valoran positivamente que el Athletic “estudie la implantación de una seguro médico para toda la plantilla”, que consideran que puede ser útil como “medida de bienestar”, pero “por su distinta naturaleza, creemos que debe incorporarse, en su caso, como una mejora social propia, no a costa de eliminar un elemento tan estrechamente relacionado con nuestra identidad y con nuestra conexión emocional y profesional con el Athletic”.

Simón: “Era darle una señal a la Directiva y al presidente, y funcionó”


Simón: “Era darle una señal a la Directiva y al presidente, y funcionó”

En este sentido defienden que “el seguro médico y las invitaciones responden a realidades completamente distintas y no pueden plantearse como beneficios equivalente o sustitutivos”. “Tampoco creemos que el posible tratamiento fiscal de ambas medidas deba ser el criterio determinante. El valor de la vinculación con San Mamés no puede medirse únicamente en términos económicos o tributarios”, exponen.

LAS FORMAS

Los trabajadores aseguran que cuando en otros clubes se han modificado este tipo de cuestiones, “normalmente ha sido fruto del diálogo y la negociación con las personas afectadas y no de una decisión unilateral”. De hecho, ponen el foco en cómo se les ha trasladado esta decisión.

“Nos preocupa especialmente la forma en la que se ha adoptado y comunicado esta medida, un cambio que afecta de manera tan directa a la relación de la plantilla con el club debería haberse abordado mediante un proceso previo de información, escucha y negociación. La posibilidad de enviar dudas o sugerencias una vez tomada la decisión no sustituye a la participación real antes de adoptarla”.

Eso sí, dicen entender “las dificultades derivadas de la elevada demanda de localidades y de la lista de aspirantes a socios y socias. También comprendemos que el crecimiento de la organización exige revisar y adaptar determinadas políticas”.