La relación entre el cantante de Queen y Mary Austin comenzó como un romance, pero terminó convirtiéndose en uno de los vínculos más importantes de su vida. Décadas después de su muerte, ella continúa custodiando parte de su legado.
Antes de que Freddie Mercury se convirtiera en una de las figuras más reconocidas de la historia del rock, Austin ocupó un lugar fundamental en su vida y permaneció a su lado incluso cuando su relación dejó de ser sentimental.
Los dos se conocieron a comienzos de la década de 1970, cuando Mercury todavía estaba construyendo el camino que posteriormente lo llevaría a convertirse en el vocalista de Queen. La conexión fue rápida: comenzaron una relación, compartieron vivienda y llegaron a comprometerse.
Austin conservó durante décadas manuscritos y objetos personales del cantante. Foto:Grosby
LEA TAMBIÉN

Austin recuerda que el cantante tenía una personalidad arrolladora, aunque detrás de esa seguridad también percibía a un hombre que cargaba con inseguridades y aspectos de su identidad que todavía no estaba preparado para compartir completamente.
De acuerdo con el diario británico The Guardian, después de aproximadamente cuatro años juntos, Mercury le contó que creía ser bisexual. Mary, sin embargo, le respondió: «No, Freddie, creo que eres gay». Para ella, aquella conversación significó el reconocimiento de algo que ya había comenzado a percibir.
El romance terminó, pero la separación sentimental no significó el final de su relación. Permanecieron cerca y Austin terminó convirtiéndose en una de las personas de mayor confianza del artista.
Mercury incluso llegó a referirse a ella como su «esposa» y, en una entrevista realizada por el periodista David Wigg en 1985, fue contundente al hablar de la importancia que tenía en su vida: «Mi única amiga es Mary, y no quiero a nadie más».
Mientras Queen alcanzaba el éxito internacional, Austin continuó formando parte del círculo más cercano del cantante. Conoció sus momentos de euforia, sus cambios de humor, sus preocupaciones y también las etapas más difíciles de su vida privada.
Austin conservó durante décadas manuscritos y objetos personales del cantante. Foto:Grosby
LEA TAMBIÉN

La cercanía entre ambos también quedó reflejada en las decisiones de Mercury sobre su patrimonio. La mujer recibió Garden Lodge, la casa londinense donde el músico pasó sus últimos años, además de una participación equivalente a la mitad de su fortuna y de las futuras regalías que le correspondieran.
La relación con Garden Lodge se convirtió en uno de los capítulos más sensibles de esta historia, ya que, el intérprete de ‘Bohemian Rhapsody’ quería que su hogar conservara su carácter privado y pidió que el lugar donde fueran depositadas sus cenizas permaneciera en secreto. Austin asegura que cumplió esa voluntad incluso frente a miembros de la familia del cantante.
La muerte de Mercury, ocurrida en 1991 a los 45 años, dejó a Mary frente a una responsabilidad que trascendía el dinero. Durante años conservó objetos personales, fotografías, documentos, ropa y manuscritos pertenecientes al artista.
En 2023, una parte considerable de esa colección salió a subasta. La venta de Sotheby’s reunió alrededor de 1.400 objetos y alcanzó cerca de 40 millones de libras (alrededor de 170 mil millones de pesos). Entre las piezas había vestuario, obras de arte y borradores con letras de canciones.
Uno de los episodios más llamativos ocurrió cuando Austin abrió unas cajas plateadas que había conservado durante décadas. En ellas encontró páginas escritas a mano por Mercury con versiones de temas que posteriormente se convertirían en algunos de los mayores éxitos de Queen.
Entre los documentos estaban materiales relacionados con canciones como ‘Bohemian Rhapsody’, ‘Don’t Stop Me Now’, ‘Killer Queen’ y ‘We Are the Champions’.
Esos elementos terminaron formando parte del libro Freddie Mercury: A Life in Lyrics, publicado en septiembre de 2026. La obra reúne manuscritos y fotografías del archivo personal del artista, acompañados por recuerdos de Austin sobre los momentos que compartieron.
Su vida privada fue conocida solo por su círculo más íntimo. Foto:IG @myloveisinfinite51
LEA TAMBIÉN

La publicación también permitió conocer una faceta menos visible de la relación: durante muchos años, Austin evitó hablar públicamente del cantante porque hacerlo significaba regresar a una etapa de su vida que todavía le producía dolor.
Ahora, a los 75 años, la mujer que estuvo junto al artista antes de la fama, durante su ascenso y hasta sus últimos días asegura que está preparada para cerrar esa etapa.
Cuando le preguntaron si Mercury había sido el amor de su vida, su respuesta resumió décadas de recuerdos: «Creo que puedo decir, en retrospectiva, que sí, él es el amor de mi vida».
La historia entre ambos no terminó cuando dejaron de ser pareja. Se transformó en una amistad marcada por la confianza, la lealtad y un legado que Austin ha protegido durante más de tres décadas.
Pablo Pachón Ramírez
Redacción Alcance Digital
EL TIEMPO
Más noticias en EL TIEMPO