En menos de un mes, Almazán debutará en la EuroCup ejerciendo como capitán de una plantilla más que renovada en la que solo quedan él y Dani Díez. Un nuevo y excitante capítulo que es «la oportunidad más grande de mi carrera». El gran capitán del San Pablo, a sus 37 años, sigue con ganas de disfrutar y también de hacer disfrutar.

¿Cómo ha sido su verano? ¿Desde cuándo supo que seguiría en el San Pablo?
Mi verano ha sido de mucho trabajo, eso por delante. Descansé una semana y a partir de ahí he estado trabajando para recuperarme de la molestia que tuve al final de la temporada. Después me he preparado para lo que viene. Eso en el plano físico. En el plano deportivo, con respecto al club, sí que había cierto interés desde un inicio. Hablé con Albano (Martínez) antes de irme, pero no concretamos nada y hice lo de cada verano. Entrené lo máximo posible hasta que sonase el teléfono. Una vez volví a hablar con Albano, mostré también mi interés en seguir. Burgos es mi casa, después del año pasado y de todo lo que sucedió, lo siento más como mi casa. Ha sido un verano de mucho trabajo, pero a nivel de negociaciones, muy sencillo.

A nivel de cabeza siempre viene bien un descanso. A nivel de cuerpo, ¿cómo está?
Estoy bien, aunque no vamos a mentir. En enero cumplo 38 años. Ojalá tuviera las piernas de hace 10 o 12 años, pero la verdad es que hasta ahora, tercera semana de pretemporada y tras todo el verano trabajando, no tengo molestias. Me siento fenómeno.

La dos últimas pretemporadas fueron con Bruno Savignani al mando, ¿cómo está siendo ésta con Porfi Fisac a cargo? ¿Muy diferente?

Yo con Porfi ya hice una pretemporada en Zaragoza. Más o menos sabía por dónde iban los tiros (ríe). Es cierto que es diferente aquella de esta porque es otro club, otra ciudad… y también está el tema de los lesionados. Hay gente que no está todavía y nos están ayudando muchos chicos del U22. La plantilla del primer equipo como tal aún no hemos podido hacer un entrenamiento juntos. Vamos día a día, pero nos estamos preparando física y mentalmente para todo. 

Es una pretemporada atípica en lo negativo por los problemas físicos, pero la campaña será atípica en lo positivo por el debut del club en la BKT EuroCup. Cuando le llamó Albano de nuevo, ¿eso le terminó de convencer para seguir aquí? ¿Le ayudó a decir que sí?
Sin duda. La pretemporada está siendo atípica, pero cada reto es una oportunidad de crecer. Los lesionados están todo el tiempo conectados desde fuera de la pista, intentando ayudar e involucrados. Aunque no estén haciendo baloncesto, están dejando todo de sí. Eso lo explica el sentimiento de este club también. No solo hay que hacer lo que toca, hay que hacer algo más. Nos viene un reto muy grande por delante con la Eurocup y la ACB. Es cierto que por mi parte había posibilidades de salir este verano. Hablé yo directamente con otros clubes, pero cuando ya se confirmó que se iba a jugar EuroCup, cuando eso se puso encima de la mesa, no hubo más discusión ni más miramientos. Creo que es la más oportunidad más grande de mi carrera, quiero disfrutar y poner mi granito de arena. A eso se le sumaba seguir en esta ciudad y en la ACB. Lo tuve claro. Hablé con mi mujer para ver cómo podíamos ubicarlo todo y acabar los dos aquí, juntos. Ella está haciendo un gran esfuerzo por acompañarme en mi sueño. Tengo el convencimiento de que estoy en el lugar en el que quiero estar.

(Entrevista completa, en la edición impresa de este viernes de Diario de Burgos)