El Barça cerrará el mercado sin Julián Álvarez, el gran objetivo del verano, pero con la sensación de haber encontrado soluciones suficientes para cubrir la posición de delantero centro. La llegada a última hora de Gabriel Jesús ha sido la última pieza de una planificación en la que Deco llevaba meses preparándose para el escenario que finalmente se ha producido: que el argentino no llegara al Barça.
El director deportivo nunca escondió dentro de su círculo más cercano la dificultad de sacar a Julián del Atlético de Madrid. Por eso, mientras el Barça mantenía viva esa posibilidad, Deco trabajó en alternativas. Y ahí apareció un nombre que para él era especialmente atractivo: Anthony Gordon.
Aunque su posición natural es la de extremo, el director deportivo quedó especialmente sorprendido la pasada temporada al analizar varios partidos del Newcastle en los que Gordon actuó como delantero centro. Le gustó mucho su manera de interpretar la posición, su movilidad y, especialmente, la facilidad con la que podía adaptarse a dos puestos diferentes sin perder rendimiento.
A partir de ahí comenzó un trabajo llevado con absoluta discreción. Deco contactó con su entorno y realizó varios viajes a Londres hasta conseguir encarrilar una operación que terminó cerrándose el 27 de mayo. Mientras buena parte de la atención estaba puesta en Julián, el Barça ya se había asegurado una alternativa.
Gordon, mucho más que un extremo
Deco es un gran enamorado de las condiciones del inglés. Le gusta su capacidad para percutir desde la banda y atacar espacios, pero también cómo se posiciona cuando juega por dentro y su facilidad para bajar a recibir y participar en el juego. Su altura también le permite ofrecer recursos como rematador.
El director deportivo llevaba tiempo trasladando a personas de su entorno una idea muy clara: Gordon podía ser extremo y delantero centro en función de las necesidades de Flick. Precisamente esa polivalencia fue uno de los argumentos que más peso tuvo a la hora de apostar por su incorporación.
El Barça se cubría así ante cualquier desenlace con Julián Álvarez. A ello se sumó la irrupción de Hamza Abdelkarim, que ha demostrado que puede ser otra alternativa para la posición. El club llegó a las últimas semanas de mercado sabiendo que, incluso si la gran operación del verano no salía adelante, no estaba obligado a fichar por fichar.
Gabriel Jesús, el último as de Deco
Y todavía quedaba un movimiento. La llegada de Gabriel Jesús por diez millones de euros ha sido la gran sorpresa de las últimas horas. El brasileño firma por dos temporadas más una opcional en una operación que el Barça considera una oportunidad de mercado.
El riesgo económico es limitado y, si recupera su mejor nivel, el rendimiento puede ser muy importante. Su incorporación termina de completar una posición que durante buena parte del verano parecía depender exclusivamente de lo que sucediera con Julián.
Finalmente, salvo giro inesperado, el argentino continuará una temporada más en el Atlético. Pero el Barça llevaba tiempo preparándose para esa posibilidad. Primero llegó Gordon, un futbolista que Deco veía desde el principio como mucho más que un extremo. Hamza se ganó su sitio y, sobre la bocina, apareció Gabriel Jesús.
El Barça no consiguió al delantero que había marcado como gran objetivo, pero Deco había dejado preparado un plan para no depender únicamente de Julián Álvarez. Y ese plan empezó mucho antes de que el mercado llegara a sus últimas horas.