“¡Pedro Sánchez, a prisión!”, coreaban los manifestantes concentrados frente al Ayuntamiento de Madrid este miércoles en la protesta convocada por el PP y secundada por Vox en apoyo a Ceuta. A las bases de la derecha, o al menos a una parte de ellas, no les basta con un cambio de Gobierno, sino que desean que el presidente del Gobierno sea encarcelado. Y los líderes del PP y Vox, con distintos matices, han entonado esa melodía con la crisis de Ceuta. El del PP, Alberto Núñez Feijóo, advirtió el jueves a Pedro Sánchez desde la tribuna del Congreso que “la va a pagar ante la Justicia”, mientras que el de Vox, Santiago Abascal, reclamó que el Parlamento abra el procedimiento para poder juzgarle por un delito de traición. La derecha insiste en fiar a la vía penal su ofensiva contra Sánchez, con la expectativa de que, como subrayó el líder popular en la tribuna, la causa en la Audiencia Nacional ―que todavía está en una fase preliminar y ni siquiera se ha abierto― se eleve al Tribunal Supremo porque implique a algún aforado del Gobierno.
Feijóo avisó a Sánchez en el Congreso de que en la crisis de Ceuta considera que “hay responsabilidades políticas y responsabilidades judiciales”. “Sí, la responsabilidad judicial se dirimirá durante la causa que ya está abierta en la Audiencia Nacional, y en la que mi partido ya se ha personado y, probablemente, escale ante el Tribunal Supremo”, le advirtió. “Hablamos de un ataque a la integridad territorial de la Nación y no se va a quedar ahí. Ustedes lo saben. Es obvio que ya actúan por consejo de sus abogados, ¿verdad, señor Marlaska? Señor Sánchez, no espere de mí la condescendencia con sus actos que tiene usted con el Reino de Marruecos», cargó el líder del PP. Y remató, con tono desafiante: “Señor Sánchez, míreme. La va a pagar ante la Justicia y ante las urnas”.