Una afición que empezó como un reto personal de ultraciclismo se ha transformado en un proyecto que reúne a ciclistas de distintos países y abre nuevas posibilidades dentro del ultraciclismo europeo, entre ellas una ruta que conecta Múnich con Navarra.

Ultracycling Challenges es una iniciativa creada por Iñaki Camino, peraltés instalado en Múnich, que siempre estuvo ligado al ciclismo. En 2024, decidió diseñar su desafío ultraciclista a través de los Alpes y las Dolomitas, para combinar la exigencia física y mental de este deporte con algunos de los paisajes más singulares de Europa. A medida que daba forma a la ruta, entre carriles bici, carreteras secundarias, puertos y paisajes de montaña, vio que aquella experiencia podía interesar a otros ciclistas. Decidió compartirla.

Aunque Camino diseñó aquella primera ruta para su disfrute, desde que lanzó el proyecto no ha tenido la oportunidad de hacerla como participante. “Aquel primer año comencé como participante, pero tuve que abandonar al segundo día porque ser organizador llevaba más trabajo del esperado y no podía con todo”, explica. A día de hoy, ha hecho todo el recorrido, pero nunca como parte de su propio evento.

Más posibilidades

Tras aquella primera experiencia, Camino creó Ultracycling Challenges con apoyo de su mujer, Ainara Mosén, de Estella, para “ofrecer más variedad y posibilidades” dentro del ultraciclismo. La propuesta busca diferenciarse tanto por los escenarios de sus recorridos como por su diseño. “Nuestros desafíos tienen, por ejemplo, puntos de paso optativos, generalmente cimas de montaña, que el ciclista decide visitar o no en función de su estrategia, sus ambiciones y su estado físico y mental en ese momento. Esto permite que cada participante experimente el mismo desafío, pero cada uno pueda personalizar su propia aventura durante el recorrido”, dice Camino.

Y continúa: “Además, buscamos diseñar rutas que discurran, siempre que sea posible, por carreteras secundarias y carriles bici, para contribuir a la seguridad y al disfrute de los participantes”.

Mosén añade que Ultracycling Challenges no solo diseña rutas para sus participantes, sino que también ofrece un conjunto de servicios, como coaching o mentorías, que ayudan a los ciclistas a prepararse para superar los desafíos. “Aunque muchas veces no seamos conscientes de ello, la preparación mental y logística son tan importantes como la física para afrontar estos desafíos”, resalta.

En los retos de ultraciclismo en modalidad de autoabastecimiento, explica Mosén, los ciclistas ruedan solos, sin apoyo externo, y deben resolver sobre la marcha cualquier imprevisto que les surja, desde una avería o un desvío inesperado hasta un temporal o situaciones en las que el cuerpo parece decir “hasta aquí”. Por eso, considera crítico contar con una buena estrategia sobre qué llevar desde la salida y qué dejar atrás, además de tener claro por qué uno se ha apuntado al desafío y qué le ayuda a recuperarse cuando todo parece ponerse en su contra, e indica que “Sin esa estrategia y claridad es muy difícil llegar a meta y disfrutar del recorrido. Hay ciclistas que tienen una avería y se dan de baja, mientras que otros buscan tiendas de reparación durante días o compran ruedas para evitar retirarse. Hay ciclistas que notan que las fuerzas no les acompañan como esperaban y se dan de baja, mientras que otros deciden tomarse un descanso más largo de lo previsto para recuperarse. Lo que marca la diferencia entre quién llega a meta y quién no, y quién disfruta la experiencia y quién no, es la habilidad de gestionar lo que ocurre durante el desafío. Nosotros les ayudamos en ello”.

Camino apunta que “durante la ruta los ciclistas llevan dispositivos de seguimiento a tiempo real, que visualizan localización, recorrido, y otros elementos para que familias y seres queridos puedan hacer seguimiento de los participantes y así aportarles tranquilidad”.

Son experiencias deportivas donde los ciclistas se prueban a sí mismos mientras disfrutan del entorno más espectacular

Iñaki Camino – Ultraciclying Challenges

Desafíos para conectar

Camino indica que quien va bien preparado, acabe o no, puede vivir una experiencia inolvidable y transformadora. “Hacer ultraciclismo no es solo hacer kilómetros. Se trata de atravesar paisajes espectaculares al tiempo que descubres aspectos de ti mismo que no conocías. El exponerte a este nivel de incertidumbre, imprevistos, desafío e incluso incomodidad te permite recalibrar la importancia que le das a las cosas del día a día y tomar perspectiva. Por eso muchos repiten”.

A través de Ultracycling Challenges, la pareja ofreció cuatro desafíos en 2026 y prevé seis en 2027. Sus recorridos van de los 700 a los 2.200 kilómetros y acumulan entre 8.000 y 42.000 metros de desnivel, por algunos de los escenarios más reconocidos del ciclismo europeo.

Entre ellos destaca The Great Crossing Epic–Spiuk, ruta que parte de Múnich y finaliza en la Fuente del Vino de Bodegas Irache, tras atravesar los Alpes y los Pirineos. Para ambos, “es un evento muy especial que, a través de algunas de las cimas más significativas para el mundo del ciclismo europeo, une las dos tierras que sentimos como nuestros hogares. Fue muy emotivo ver a los participantes integrarse en la cultura local a la llegada, gracias al apoyo de colaboradores locales como Bodegas Irache, el Camping Iratxe y la tienda Richard de Ayegui”.

Una de las novedades de 2027 será el desafío “Reinu d’Asturies Paraíso”, que incluye Picos de Europa y el coloso más temido de la Vuelta a España: el Alto del Angliru. Con seis desafíos previstos para 2027, Ultracycling Challenges continuará ampliando su propuesta para acercar algunos de los grandes paisajes del ciclismo europeo a quienes quieran descubrirlos sobre dos ruedas.