Ceuta todavía sufre las secuelas de la entrada masiva de inmigrantes que vivió el 30 y 31 de julio y que comenzó los días anteriores. Uno de los datos que un mes después alteran el funcionamiento normal de la ciudad autónoma es la cantidad de personas que cruzaron la frontera desde Marruecos de forma ilegal y todavía no se han marchado.
Hace un mes entraron más de 80.000 maroquíes no identificados, según informó ‘El faro’. Aunque la mayoría de ellos regresaron a pie en los días siguientes, algunos decidieron quedarse en las calles, playas y montes de Ceuta.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática y actual mando único del Gobierno para la crisis, Ángel Víctor Torres, sitúa entre 4.000 y 4.500 el número de imigrantes que todavía pernoctan en Ceuta. Algunas de estas personas pasan los días en las montañas, como ellas mismas contaron a ABC, lejos de los posibles altercados en la ciudad y de la vigilancia policial.
Iker Jiménez ve inmigrantes en las montañas
Iker Jiménez ha visitado Ceuta y ha comprobado con sus propios ojos que, en efecto, hay un núcleo de inmigrantes refugiados en el monte. El relieve del territorio cuenta con pequeñas colinas y cuevas que pueden utilizarse como un escondite natural. Estas zonas de difícil acceso con vehículos motorizados sirven de cobijo temporal a los inmigrantes debido a su proximidad con la frontera.
El presentador ha relatado esta realidad en el programa ‘Horizonte‘ en Cuatro. «Hay que irse a Ceuta al monte y a los barrios para saber lo que pasa», asegura. En las montañas se está viviendo parte del conflicto entre vecinos y marroquíes.
Acudió a ‘las toperas’, una zona de relieve con agujeros excavados donde pernoctan los inmigrantes: «Son los marroquíes que están viviendo en auténticos agujeros dentro de la montaña porque pueden ser gente perseguida, gente que tiene deudas con la justicia». Así, el presentador lanza una alarma por la peligrosidad de su estancia en suelo español y por las condiciones precarias en las que viven desde julio.
Cómo viven los inmigrantes en ‘las toperas’
El reportero Javier Pérez Campos ha enseñado en ‘Horizonte’ cómo es la vida de los inmigrantes en ‘las toperas’. Accedió a uno de estos asentamientos situado en «una zona absolutamente indetectable y prácticamente inaccesible» frente a la playa del Trampolín. «Nos decían que aquí, en el monte, vienen algunas personas que procuran estar escondidas porque tienen problemas, incluso en prisión con Marruecos».
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Un hombre duerme postrado en suelo rodeado de vegetación en el monte de Ceuta.
(N. Loizaga)
Tal y como ha contado Xavi a las cámaras de Cuatro, un migrante que vive en uno de estos asentamientos, en la montaña viven «desde 80 personas para arriba». «Nosotros aquí descansamos por la noche, hablamos, disfrutamos la comida…», ha contado otro de los inmigrantes, que ha asegurado que vive en la carpa con amigos de su barrio de Marruecos: «Vivimos aquí como hermanos»
Otro de los inmigrantes ha explicado que se trasladaron a ‘las toperas’ en busca de tranquilidad y seguridad por los robos que se producen con frecuencia en la playa. La razón por la que han acabado viviendo en este asentamiento oculto es la seguridad relativa: «Queremos dormir tranquilos. No queremos ruido de la policía, no queremos robos».
Los reporteros han enseñado otros detalles de las carpas en las que duermen los marroquíes, un espacio en el que habitan diez personas y donde se observan cartones, ropa tendida, palos que usan para caminar y regletas para cargar sus teléfonos móviles.
