Disputadas ya tres jornadas de la Ligue 1, el Paris Saint-Germain continúa sin sumar su primera victoria de la temporada. Los parisinos llegaban al partido ante el Mónaco con dos empates en su casillero y este viernes sumaron su primera derrota de curso. El exazulgrana Ferran Torres saltó al campo a falta de media hora para el final y le anularon un gol en el minuto 84 por un fuera de juego previo en la misma jugada.
Le está costando arrancar el motor al campeón de Europa, que suma 2 puntos de 9 posibles en liga hasta ahora y perdió la Supercopa de Francia ante el Lens (1-0). La única alegría para los ‘rouge et bleu’ fue el triunfo en la Supercopa de Europa contra el Aston Villa (2-1).
Minutos antes de iniciarse el encuentro, el PSG había anunciado las renovaciones de Luis Enrique y cuatro jugadores de una tacada. El asturiano amplía su contrato hasta 2030; Joao Neves, Pacho, Beraldo y Mayulu hasta 2031; y el español Fabián hasta 2028. La noticia cogió a los espectadores presentes en el Parque de los Príncipes por sorpresa, pero a nadie le amarga un dulce.
Esta vez, además, el equipo ayudó al salir al partido mucho mejor que ante el Lille. Akliouche, firmado este verano por 50 ‘kilos’ procedente del Mónaco, fue el elegido para ocupar la punta de lanza con Kvaratskhelia y Doué en las bandas. El extremo galo puso a prueba los reflejos de Hrádecký con un remate de puntera desde dentro del área que el meta se sacó de encima como pudo. Era el primer aviso serio de los parisinos después de unos primeros minutos de mucho control.
Llegaba el PSG sobre el área contraria con facilidad, pero le estaba faltando finura en los últimos metros. Algo típico en los primeros partidos de la temporada, a los que los jugadores llegan con las piernas muy pesadas. Hasta que Fabián filtró un pase a la espalda de la zaga del Mónaco para conectar con Kvaratskhelia y Marquinhos aprovechó un regalo del georgiano para mandar el balón a la red con el pecho. Por aquel entonces, el nervioso Hakimi ya estaba empezando a aparecer por todos los lados, incluido en el puesto de delantero centro. Cuando se pone, es indetectable para las defensas rivales. El Mónaco solo creaba algo de peligro a la contra, pero todos sus ataques morían en la orilla.
Muy distinta fue la puesta en escena de los de Filipe Luís tras el descanso. Aumentaron un par de velocidades y encontraron el premio en un cabezazo en el segundo palo del luso Nazinho, que devolvió las tablas al marcador. La respuesta de Luis Enrique fue dar entrada a Ferran Torres, Godts y Dembélé, un ataque completamente nuevo. En un acción aislada, sin embargo, el Mónaco anotó el segundo con un zurdazo de Idumbo al palo corto que sorprendió a Safonov y puso el partido patas arriba.
De ahí al final del partido el PSG lo intentó por tierra, mar y aire sin suerte. Lo más cerca que estuvieron los de Luis Enrique del empate fue en el gol anulado a Ferran Torres y en un disparo de Dembélé en el último suspiro que Hrádecký desvió a córner con una parada a mano cambiada espectacular.