El calor extremo puede afectar el ciclo menstrual de las mujeres. Expertos sugieren que el estrés térmico podría provocar ciclos irregulares, sangrados más abundantes y cambios hormonales. Aunque existen evidencias limitadas, algunos estudios muestran correlaciones entre altas temperaturas y trastornos menstruales, aunque se resalta que el fenómeno es multifactorial.

“No es descabellado extrapolar que el estrés térmico puede afectar al ciclo menstrual. Pero achacar los desajustes solo al calor extremo es difícil. Probablemente es un tema multifactorial. Influyen también los cambios en los hábitos, en la alimentación, en la hidratación y en el descanso”, señaló al medio español El País la ginecóloga Ana Robles, del Hospital del Mar de Barcelona.

Entre tanto, una revisión de investigadores nigerianos publicada en 2025 concluyó que, en las mujeres, el estrés térmico provoca ciclos menstruales irregulares, desequilibrios hormonales y disminución de la función ovárica. Enfatizó que las gónadas, tanto ovarios como testículos, son particularmente sensibles a las altas temperaturas.

También refirió El País que otro estudio realizado en China, con un centenar de mujeres que trabajaban en regiones con climas distintos, determinó que la incidencia de trastornos menstruales fue significativamente mayor en el grupo que vivía en zonas con temperaturas altas. 

Efectos biológicos del calor en mujeres

Vulnerabilidad fisiológica. Las mujeres son más susceptibles a las altas temperaturas debido a diferencias fisiológicas y mecanismos de termorregulación. Se tardan más en sudar y su temperatura basal varía durante el ciclo menstrual. Esto puede resultar en una mayor incomodidad y agotamiento por calor.

Efectos psicológicos. El estrés térmico no solo afecta de forma física, sino también emocional. Se ha relacionado el calor con el aumento de emociones negativas, lo que puede influir en la salud menstrual. La calidad del sueño deteriorada y el estrés psicológico son factores que amplifican los trastornos menstruales.


El calor extremo está cambiando la vida de los estadounidenses: ¿cuál es su impacto?

Riesgos cardiovasculares asociados

Las mujeres tienen un mayor riesgo de complicaciones cardiovasculares en condiciones de calor extremo. Los cambios en la vasodilatación y la respuesta cardiovascular aumentan el esfuerzo del corazón, lo que puede resultar peligroso, especialmente en mujeres menopáusicas o enfermas.

La mortalidad relacionada con el calor es notablemente más alta en mujeres que en hombres, especialmente entre las más vulnerables.

Salud y condiciones ambientales

Factores como el entorno laboral, la soledad y las condiciones socioeconómicas también influyen en la salud de las mujeres durante episodios de calor.

Un perfil de mayor riesgo incluye a mujeres mayores, con enfermedades, en áreas de bajos recursos y sin acceso a refrigeración adecuada. Esto subraya la necesidad de abordar las desigualdades en salud en el contexto del cambio climático.

Mitigación del calor extremo

El calor extremo puede empeorar síntomas menstruales como dolor, hinchazón, fatiga e incluso alterar la regularidad del ciclo; para mitigarlo, conviene combinar hidratación, descanso, control del ambiente y cuidado de la dieta.

Medidas útiles

  • Beber agua con frecuencia, sin esperar a tener sed, y reducir alcohol, café y bebidas muy azucaradas o carbonatadas.
  • Mantener el cuerpo y el dormitorio frescos: duchas frías, paños fríos en cuello y pecho, ventilación y ropa ligera/transpirable.
  • Dormir mejor: intentar una habitación fresca, ducharse antes de acostarse y mantener horarios de sueño regulares.
  • Ajustar la alimentación: más frutas, verduras, fibra y alimentos que repongan sales si has sudado mucho, sin excederte con la sal.
  • No dejar de moverte por completo: hacer ejercicio suave a primera hora o al final del día puede ayudar con los síntomas premenstruales.
  • Reducir el estrés con respiración, yoga o meditación, porque el estrés térmico puede empeorar la percepción del dolor y la fatiga.
  • Cuidar la zona íntima: ropa interior de algodón, evitar prendas muy ceñidas, no permanecer con ropa húmeda y mantener la zona seca para disminuir irritación e infecciones.

Sigue leyendo:

· No todos los quistes son peligrosos, estas son señales de alerta de las que debes preocuparte
· Anorexia y bulimia: dos caras complejas de un mismo sufrimiento
· Cómo dormir mejor cuando el calor no da tregua