La dirección de Airbus y los sindicatos ATP, CCOO, SIPA y UGT, que suman el 88% de los representantes sindicales de la compañía, han llegado este viernes a un principio de acuerdo para desbloquear el conflicto laboral que desembocó en una huelga indefinida, vigente desde el 25 de agosto. Las dos partes han alcanzado el consenso necesario para someter la propuesta a referéndum vinculante entre los trabajadores de la empresa en España en septiembre, con la fecha aún por determinar. Dos de los tres sindicatos convocantes de la huelga, CGT y ÚTIL, no han participado en las negociaciones.
El documento final con la propuesta que se someterá a referéndum, al que ha tenido acceso Cinco Días, agrupa algunos de los puntos principales del nuevo acuerdo. En materia salarial, la nueva oferta recoge el “compromiso de pago del IPC real” y la “recuperación del poder adquisitivo de un 7,95% distribuido proporcionalmente en cuatro años”. A continuación, detalla que las subidas anuales serán del IPC más un porcentaje del 2% hasta 2028, y un 1,95% en 2029.
En cuanto al teletrabajo, el documento contempla “el mantenimiento de la política de trabajo a distancia y respeto de los acuerdos individuales, incluido el 40% de trabajo en remoto”. También prevé mantener el marco de las vacaciones que estaba acordado, con dos semanas de vacaciones obligatorias (en lugar de tres) y dos semanas de vacaciones flexibles (en lugar de una).
Otra de las demandas de los empleados era revisar los precios del menú del comedor, que el documento compromete a reducir su coste de cinco euros a 3,5 a partir del 1 de octubre, así como a revisarlos anualmente.
El encuentro ha tenido lugar en la sede del Ministerio de Industria y Turismo, en una reunión de urgencia que ha contado con la mediación del ministro del ramo, Jordi Hereu, que ha calificado el preacuerdo de “magnífico”. El ministro también ha señalado que de la propuesta “salen ganando los trabajadores en sus condiciones salariales y laborales”.
Según ha informado Airbus, el principio de entendimiento define “una solución equilibrada al conflicto”, e “incorpora mejoras finales y aclaraciones específicas”. UGT ha aclarado en un comunicado que “no ha firmado acuerdo ni preacuerdo alguno con la empresa”, sino que en sus intervenciones durante la reunión han dejado claro que toda propuesta recibida “sería sometida a debate en asamblea y referéndum posterior”. CGT ha denunciado que no se les ha permitido participar “a pesar de estar convocados”.
En un comunicado que Airbus ha remitido a sus trabajadores, la compañía ha informado de que la propuesta ha sido apoyada formalmente por el consejero delegado de la empresa, Guillaume Faury; la directora de recursos humanos, Carmen-Maja Rex; el presidente de Airbus en España, Francisco Javier Sánchez Segura; y los representantes sindicales. En el escrito también informan de que comunicarán todos los detalles de ella “en breve”.
El Ejecutivo español ya deslizó esta semana la posibilidad de intervenir directamente en el conflicto laboral para facilitar un acuerdo entre la dirección y los sindicatos. El martes, el secretario de Estado de Industria, Jordi García Brustenga, advirtió de que la huelga indefinida pone en riesgo las oportunidades de crecimiento del sector aeroespacial en el país, por lo que adelantó la posible involucración de Hereu.
La reunión ha llegado al final de una semana en la que Airbus España se había quedado sin la tregua que pedía y, posteriormente, cerró las dos mesas de negociación que mantenía abiertas con los sindicatos convocantes y los no convocantes.
El lunes, el 81% de los trabajadores de la compañía que votaron, organizados en torno a los sindicatos CGT, UGT y ÚTIL, se manifestaron en contra de suspender temporalmente la huelga indefinida. La interrupción era uno de los requisitos que la compañía ponía para seguir con la negociación. En aquel recuento participaron alrededor de un millar de los 15.000 empleados de la empresa en España.
El conflicto estalló en julio tras las protestas de los trabajadores para recuperar el nivel salarial perdido desde la pandemia, cifrado en más de un 11%, y por la necesidad de blindar el teletrabajo en un 40% de la jornada laboral. Desde entonces ya se han convocado dos huelgas.
La actividad de la compañía en el país se reparte entre las plantas de Getafe (9.000), Illescas (Toledo), Albacete, Cádiz y los centros sevillanos de Tablada y San Pablo. En la votación del lunes, los centros de Albacete y Cádiz no votaron, pero afirmaron que se unirían al resultado de la mayoría. El de Illescas ya votó el pasado 28 de agosto para pausar la movilización.