Dentro de la liturgia veraniega del actor Robert De Niro, figura en su extensa agenda la visita obligada a España. Este año también ha sido así y le ha sumado un interés más personal, ya que este mes de septiembre ha inaugurado un nuevo Nobu en Madrid. De esta manera, suma uno más a los que tiene ya repartidos por todo el mundo: Estados Unidos, Europa y, en España, concretamente en Barcelona, Ibiza, Marbella y San Sebastián. En los próximos meses, según anuncia la cadena a LA RAZÓN, se abrirán nuevos establecimientos en el Caribe, Maldivas y Egipto.
NY Premiere of «The Whisper Man» AP Photo/Andy Kropa Agencia AP
La apertura el pasado martes del Nobu Hospitality se vivió como un hito en la capital de España. El establecimiento ha abierto sus puertas con 50 habitaciones y suites en pleno centro madrileño, en la esquina de Alcalá con Cedaceros, a poca distancia de Cibeles, El Retiro y el Triángulo del Arte. La gastronomía ocupa aquí, como en el resto de establecimientos de la cadena, un lugar central. El hotel dispone de gimnasio y zona de bienestar y ofrece servicio de habitaciones Nobu durante las 24 horas. Algunas de sus suites parten de los 1.335 euros por noche. La experiencia se completa con una piscina cubierta.
En todo este emporio, el rostro de Robert De Niro está detrás del negocio, no delante. Su nombre aparece en la historia corporativa y, en ocasiones, participa en inauguraciones o actos relacionados con la compañía. Como nos dice su socio en Nobu Marbella y en el Caribe, el empresario millonario Daniel Shamoon: «Él es muy sencillo y muy humilde y no le gusta estar delante de una cámara si no es porque rueda una película; a él le gusta estar siempre detrás».
Esa es la realidad: la discreción. No hay una campaña permanente basada en su rostro, no se presenta la estancia como una oportunidad para dormir en un hotel de Robert De Niro y tampoco se utiliza su carrera cinematográfica como argumento principal de venta. De Niro y el productor cinematográfico Meir Teper inauguraron su primer restaurante conjunto en Nueva York en 1994 y, casi dos décadas después, en 2013, trasladaron su concepto al negocio hotelero junto al chef japonés Nobu Matsuhisa.
Cifras millonarias
El actor goza de una vida tan completa que ahora pasa por tener tiempo de calidad con su familia. La marca Nobu, que él ha contribuido a construir y que se estima que factura entre 500 y 1.000 millones de dólares anuales, se sostiene sobre la gastronomía, el diseño, el servicio y una idea de lujo cosmopolita.
El actor estudia cada establecimiento hotelero que pisa durante su tiempo de ocio y uno de sus favoritos está en España: el complejo de Puente Romano. El lujo le acompaña por donde pasa y esta vez, durante sus vacaciones, eligió para hospedarse con su mujer y su pequeña La Serrana, un refugio boutique en plena Milla de Oro marbellí, pero oculto en la montaña, que recrea el perfecto cortijo andaluz, donde nadie le molesta.
La Serrana (Marbella) Amparo de la Gama
Allí se ha reunido con amigos como Fabio Granato, de Serafina, o Antonio Banderas. El actor malagueño, con quien comparte la afición hostelera, ejerce de anfitrión cuando visita la tierra malagueña. En verano de 2024 estuvieron juntos con sus parejas –Nicole Kimpel y Tiffany Chen– y comieron, entre otros lugares, en Bardal, el restaurante de Benito Gómez en Ronda. En julio de 2025 repitieron en Marbella un encuentro que ya se ha vuelto tradición.
Noches de 60.000 euros
Su visita al beach club de Marbella Club con su hija fue captada por los móviles de los presentes, que pudieron comprobar cómo el intérprete es todo un padrazo. Gia Virginia es el alma del actor de «Taxi Driver», que, sin ningún tipo de rubor, asegura: «Hay una nueva alegría en mi vida. Disfruto mucho pasando tiempo con mi hija y mi pareja; eso me da energías para emprender cosas nuevas».
De esta manera, el octogenario explica en cada entrevista que la edad le ha dado tiempo para él y para poder disfrutar de los suyos. Su pareja, la artista marcial Tiffany Chen, con quien mantiene una relación desde 2021, es la mejor compañera de viaje en esta aventura longeva en la que el actor recorre algunos de los lugares más exóticos del mundo.
Sus visitas a Marbella también las compagina con estancias en El Canto, una finca exclusiva de cinco suites que combina el lujo moderno con la elegancia clásica, al estilo de una casa de campo andaluza, en Ronda, también perteneciente a su socio Daniel Shamoon. Tanto La Serrana como El Canto alcanzan precios por encima de los 60.000 euros la noche.
Cortijo en Ronda Amparo de la Gama
Ubicada entre encinas centenarias y extensos olivares, la villa cuenta con un mayordomo que atiende a los clientes. El actor siempre ha dicho que le gustan las ciudades con historia y la ciudad andaluza que enamoró a Hemingway está en su lista de favoritas desde hace mucho tiempo. Es allí donde se inspira para crear guiones destinados a los distintos proyectos que está preparando.
A sus 83 años, no parece interesado en la palabra retirada. Continúa trabajando delante de las cámaras, pero también ampliando esa otra faceta fuera de Hollywood. El actor que durante décadas tuvo en Nueva York el escenario de algunos de sus personajes más célebres ha terminado haciendo del mundo su territorio empresarial. España ocupa un lugar importante en ese mapa. Madrid es ahora la última incorporación a un negocio que ya tenía paradas en Barcelona, Ibiza, Marbella y San Sebastián.