En los despachos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) se escucharon ayer comentarios de alivio. Aunque los agentes sabían que habían hecho su trabajo en relación al asalto de Ceuta de finales de julio, saber que la Guardia Civil lo había plasmado en un informe les dio un respiro. El Gobierno lleva semanas afirmando que los espías españoles no habían trasladado ningún aviso de lo que iba a suceder. «Va saliendo la verdad, por fin».

La Guardia Civil respondió este viernes a la magistrada de la Audiencia Nacional María Tardón, que investiga el asalto a Ceuta. La jueza preguntó a la Benemérita si tuvieron “alguna información en los días previos que hubiese podido alertar” de la entrada irregular masiva. Los agentes de la Benemérita han dejado negro sobre blanco que el servicio secreto español le dio avisos antes del 30 y 31 de julio sobre un posible asalto masivo a la ciudad, pero sin dar datos de la dimensión del mismo ni fechas concretas. Además de comunicaciones orales, la información se transmitió en una reunión celebrada pocos días antes de la avalancha.

Por ejemplo, este medio reveló que los agentes supieron de la existencia de varios grupos de WhatsApp clave para organizar el asalto –entre ellos, el más activo, bautizado como «Hijma Kiraj Sebta» y cuya descripción era «cruce a Ceuta o la muerte»– desde, al menos, el 22 de julio. Esto son ocho días antes de la entrada en la ciudad.

La jueza pidió a la Jefatura de Información que le relatase los efectivos desplegados esos días, los operativos para recuperar cadáveres y si habían tenido información previa de lo que iba a ocurrir.

Según confirmaron fuentes conocedoras a este medio, los agentes se han limitado a responder escuetamente a las cuestiones de Tardón. En ningún momento hacen una valoración sobre la autoría intelectual, ya que no les han preguntado sobre ese extremo, explican personas conocedoras.

Este documento de Información supone un problema añadido para el Gobierno. Durante todo el mes de agosto, tanto el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguraron que no habían tenido ningún dato o aviso de los servicios de inteligencia, ni españoles ni extranjeros, sobre lo que podía suceder.

El oficio de la Benemérita es mucho más corto que el entregado por la Policía Nacional, de 55 páginas más los anexos. Ese documento, que señala la participación de agentes de Marruecos de paisano y gendarmes uniformados, ha provocado un terremoto en el Ministerio del Interior. Por un lado, porque el ministro Marlaska ha negado que exista ningún papel que señale al reino alauita, y segundo porque mientras defendía esa postura los agentes plasmaban indicios que apuntaban en la dirección contraria. Marlaska no tenía conocimiento del contenido de ese informe porque así lo ordenó la jueza Tardón a los agentes.

Las conclusiones de la Policía se conocieron el martes por la mañana. En la Guardia Civil, al ver la reacción de Interior y las presiones a la que han sido sometidos los responsables de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras, han preferido ser cautos en sus palabras. Se han ceñido a lo que preguntaba la jueza, sin ir más allá, explican fuentes conocedoras.

Había expectación dentro del Cuerpo por saber en qué dirección iría Información. El general al frente de la Jefatura, Luis Peláez Piñeiro, tiene más que buena sintonía con el director adjunto operativo, Manuel Llamas, investigado por supuestamente presionar a agentes de la Unidad Central Operativa que investigan casos de corrupción sensibles para el Gobierno en el caso de las «cloacas» del PSOE.

«Nos hemos limitado a contestar la pregunta que nos hizo la jueza y, por lo tanto, el informe que hemos emitido tiene la extensión requerida, sin que se tengan que extrapolar otras conclusiones», afirman las fuentes consultadas por este medio.

Fuentes próximas a los que han redactado el informe dentro del Servicio de Información de la Guardia Civil (SIGC) señalan a LA RAZÓN que no se pueden sacar deducciones en función de si el informe es más o menos extenso que el de la Policía Nacional, ya que este cuerpo tiene otras competencias, entre ellas la de Extranjería y Fronteras.