Pocas veces se ve a un futbolista de un club de élite conduciendo un coche alejado de los grandes lujos que rodean habitualmente al mundo del fútbol. Pero hay excepciones. Una de ellas ha sido hasta hoy Brian Fariñas, una de las grandes noticias de este inicio de temporada en el Barça.

Nacido en Benicarló en 2006, el centrocampista llegó a La Masia procedente del Villarreal y ha pasado por prácticamente todas las etapas del fútbol formativo azulgrana hasta alcanzar el primer equipo. Un camino largo durante el que ha mantenido una forma de ser que destacan especialmente quienes le conocen.

En la Ciutat Esportiva se puede ver absolutamente de todo y SPORT lleva años siendo testigo diario de muchas de esas historias. Desde el día en el que Araujo, sin querer, pasó con una rueda por encima del pie de un aficionado hasta aquella lluviosa tarde de verano en la que a Lewandowski le robaron un Patek Philippe valorado en cerca de 200.000 euros y el polaco salió corriendo detrás del ladrón, pasando por las persecuciones casi diarias de aficionados a los coches de los jugadores en busca de una fotografía o una firma.

Los accesos permiten conocer una cara de los futbolistas que muchas veces no aparece en las redes sociales. Se puede comprobar su trato con los aficionados, su cercanía e incluso si cumplen aquellas promesas de camisetas que hacen a quienes esperan durante horas. Y precisamente ahí Fariñas viene llamando especialmente la atención.

Un coche de hace casi 20 años

SPORT, presente prácticamente a diario en la Ciutat Esportiva, ha podido comprobar durante las últimas semanas la cercanía y amabilidad de Brian con los aficionados. Pero también hay otro detalle que sorprende.

En un fútbol en el que los coches de alta gama y los últimos modelos del mercado forman parte casi del paisaje habitual, Brian ha seguido llegando hasta estos últimos días con un Toyota Auris de 2007, un vehículo de hace prácticamente dos décadas. Fariñas no parece especialmente preocupado por impresionar cuando cruza las puertas de la Ciutat Esportiva. Donde sabe que tiene que hacerlo es sobre el césped y, de momento, lo está haciendo. Y mucho.

Fuentes del vestuario consultadas por SPORT destacan precisamente su sencillez y naturalidad. Una personalidad que también ha ayudado a que haya caído de pie en la plantilla del primer equipo. Hansi Flick está encantado con su actitud y con el rendimiento que está ofreciendo.

El Barça ya le entrega su CUPRA

Su nueva condición también empieza a notarse fuera del campo. Este viernes, el Barça le ha entregado un CUPRA Raval eléctrico como jugador del primer equipo, dejando atrás definitivamente el Toyota que le ha acompañado hasta el último momento de su etapa en el filial.

Fariñas lucirá además el dorsal ‘4’ en esta nueva etapa. Su realidad ha cambiado muchísimo en apenas unos meses, pero dentro del vestuario aseguran que su manera de comportarse sigue siendo la misma. Del Toyota Auris de 2007 al coche del primer equipo. Brian cambia de dorsal, de coche y de realidad, pero conserva algo que no entiende de categorías: la humildad.