Ninguna de las jugadoras españolas que pasó por zona mixta quiso ponerlo como excusa, pero la falta de descanso salió en las conversaciones. La selección acabó su primer partido este viernes al filo de las 19.30 y arrancó el segundo este sábado a las 11.30. Menos de 16 horas entre el final de uno y el salto inicial de otro. Apenas 12 horas para poder descansar y poder prepararlo.

«El partido lo hemos perdido nosotras y no lo quiero usar como excusa porque ellas han hecho un partidazo, pero haber jugado ayer tarde y ser las primeras en jugar hoy, no nos ha ayudado», decía Alicia Flórez, que reconocía los errores de la selección: «Nos han leído bien el partido, nos ha castigado el balance y nos han metido muchos triples en el tercer cuarto. Lo hemos perdido en defensa».

No es una excusa, pero no hemos tenido descanso. Se notan en las piernas, pero ese no es el motivo principal de la derrota

Iyana Martín, base de la selección

Mariona Ortiz, una de las veteranas de la selección, consideraba que «los horarios no ayudan. No hemos tenido ese punto físico». Acabado el primer partido, las internacionales atendieron a los medios, se fueron al hotel, cenaron nada más llegar, comenzaron los tratamientos de fisioterapia y se fueron a dormir. De 7.30 a 8.30 fue el desayuno, después tenían sesión de vídeo y a las 9.30 se subieron al autobús para marchar al pabellón. Difícil descansar.

«No es una excusa, pero no hemos tenido descanso. Se notan en las piernas, pero ese no es el motivo principal de la derrota. Sabemos que no hemos estado a la altura física que requería el partido y no hemos sabido parar sus contraataques», analizaba Iyana Martín tras la derrota.