‘La Fórmula 1 del Mar’ no es la Copa América ni es un Gran Premio de Fórmula 1 pero sí ha congregado a personalidades desde lo municipal hasta lo internacional, dos planos que incluso se han mezclado en una de las zonas VIP de la competición, que ha ocupado este sábado gran parte de La Marina de València.
En la zona, la alcaldesa de València, María José Catalá, ha podido saludar y hacerse una foto con dos actores de Hollywood: Hugh Jackman y Ryan Reynolds. Una fotografía con el ‘Lobezno’ de los X-Men y el protagonista de ‘Deadpool’ que ha compartido en sus redes sociales con la frase: “Valencia, de cine”.

Hugh Jackman and Ryan Reynolds, co-propietarios de BONDS Flying Roos SailGP Team, en València / Jason Ludlow for SailGP
En junio de 2025, Jackman y Reynolds entraron como copropietarios del equipo australiano de SailGP, que pasó a llamarse BONDS Flying Roos. Comparten la propiedad con el patrón y CEO Tom Slingsby, campeón olímpico y una de las grandes figuras de la vela mundial.
Desde este sábado, 5 de septiembre, València acoge por primera vez el Spain Sail Grand Prix, con 13 equipos compitiendo a más de 100 km/h frente a la Marina. Las regatas ya han comenzado y seguirán hasta las 15 horas
Reynolds, gana la 6th Sailors
Ryan Reynolds se ha llevado la gloria al ganar una carrera de alta velocidad de 6th Sailors frente a su compañero del equipo BONDS Flying Roos y copropietario Hugh Jackman, trasladando así su rivalidad de Deadpool y Lobezno a la competición de carreras náuticas más rápida.

Hugh Jackman y Ryan Reynolds, en el catamarán de su equipo / Andrew Baker for SailGP
Luciendo cascos personalizados de Deadpool y Lobezno diseñados por el artista Painton, Hugh se subió a bordo del F50 australiano «Flying Roos» de BONDS, mientras que Ryan se unió a la embarcación de NorthStar Canada para el cara a cara previo al Spain Sail Grand Prix.
Al unirse a las tripulaciones como sextos tripulantes (6th Sailors), Hugh y Ryan experimentaron la velocidad y la intensidad de SailGP de primera mano, llegando incluso a tomar el volante para pilotar los catamaranes voladores F50 durante la carrera. La reñida competición se decidió por una penalización.
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