Faried posa con la bufanda del Baskonia tras su llegada a Vitoria este sábado. / Baskonia

Faried posa con la bufanda del Baskonia tras su llegada a Vitoria este sábado.
Baskonia

El Kosner Baskonia, que sufrió un duro correctivo este sábado en su amistoso ante el Real Madrid (121-80) sonríe al menos después de que Kenneth Faried haya aterrizado en Vitoria-Gasteiz. El pívot norteamericano, el último fichaje de los azulgranas, supondrá un soplo de aire fresco para un equipo en cuadro con cinco jugadores tocados y especialmente mermado en su juego interior después de la marcha de Khalifa Diop.

A pesar de la preocupación del baskonismo en los últimos días por estarse retrasando la llegada de Faried a Vitoria-Gasteiz, el experimentado pívot ha cumplido con los plazos que mencionó el director deportivo Félix Fernández y, después de tomarse los días de permiso concedidos por el club por asuntos personales, se encuentra ya en Vitoria para ponerse a las órdenes de Paolo Galbiati.

Pese a su llegada, el conjunto vitoriano, que jugó con el joven Thierry Henry y el temporero Nguessan como pívots ante el Madrid, sigue teniendo la necesidad de reforzar su zona interior con dos fichajes cuando apenas quedan dos semanas para que se dispute la Supercopa ACB.