Céline Dion continúa convirtiendo las calles de París en su particular pasarela. Durante los últimos días, la cantante ha protagonizado varias apariciones en la capital francesa, coincidiendo con un momento especialmente significativo de su carrera y con la expectación en torno a su regreso a los escenarios.

Después de varios años en los que sus apariciones públicas han sido mucho más medidas, cada nueva imagen de la artista adquiere ahora una dimensión especial. París, una ciudad estrechamente vinculada a algunos de los capítulos más importantes de su trayectoria y a su relación con la moda, vuelve a convertirse en el escenario de esta nueva etapa de la artista.

En sus últimas salidas, además, la canadiense ha recuperado esa faceta que durante décadas la convirtió en una de las figuras más interesantes para la industria: su capacidad para experimentar con la moda y pasar de propuestas más teatrales a otras mucho más depuradas sin perder su identidad.

Esta vez, fotografiada a la salida del hotel Le Royal Monceau, Dion volvió a recurrir a uno de los códigos que más se repiten en su armario: el negro.

Céline Dion apuesta por el total black más minimalistaCéline Dion en ParísCéline Dion en París Gtres

La pieza que articula el conjunto es una camiseta negra de manga corta y cuello alto, con una silueta amplia y alargada que cae por debajo de la cadera. Frente a la clásica camiseta ajustada, este diseño juega con un volumen más relajado en la parte superior, mientras que el cuello elevado introduce un punto mucho más sofisticado.

Céline la ha combinado con unos pantalones negros estrechos y de largo ligeramente por encima del tobillo, creando un contraste de proporciones entre la amplitud de la parte superior y una línea mucho más definida en las piernas.

La ausencia de color hace que sean precisamente esas diferencias de silueta las que construyan el estilismo. Una fórmula sencilla que recuerda que vestir completamente de negro no tiene por qué depender de superponer numerosas prendas o texturas para funcionar.

Céline Dion en ParísCéline Dion en París Céline Dion en París Gtres

El único accesorio visible son unas gafas de sol negras de montura angular, mientras que el cabello completamente recogido refuerza todavía más la limpieza del conjunto.

Los kitten heels ponen el toque final al look

Si hay un detalle que transforma el estilismo está en los pies. Céline Dion ha dejado a un lado los tacones altos para escoger unos zapatos negros destalonados, de puntera afilada y kitten heel.

El tacón bajo y fino mantiene la elegancia de un salón tradicional, pero resulta mucho más cómodo para caminar, una de las razones por las que esta silueta ha recuperado protagonismo durante las últimas temporadas. La puntera pronunciada, además, ayuda a estilizar visualmente la pierna pese a la escasa altura del tacón.

La cantante completa así una nueva aparición parisina radicalmente diferente a la anterior. Si hace apenas unos días recurría a una blazer escultórica de Givenchy diseñada por Sarah Burton combinada con vaqueros, ahora demuestra que no hacen falta construcciones complejas para conseguir un estilismo sofisticado.